La Plaza San Martín fue el escenario de una ruidosa protesta este jueves, cuando taxistas y remiseros de Puerto Madryn se unieron en un masivo bocinazo
El objetivo principal de la movilización fue denunciar la crisis económica que golpea al sector y el avance de las plataformas digitales de transporte que operan fuera de la normativa local.
Una caída drástica en la recaudación diaria
La preocupación entre los trabajadores del volante es profunda y se traduce en números alarmantes. Miguel Ríos, uno de los referentes del sector, detalló que el impacto económico ha sido devastador en los últimos meses. Según sus declaraciones, la combinación de los recientes aumentos de tarifas y la competencia de las apps no reguladas provocó un desplome del 60% en los ingresos.
«Bajamos de recaudar 60 mil pesos por día a apenas 20 mil», sentenció Ríos durante la manifestación. Para los trabajadores, esta reducción drástica pone en riesgo la sostenibilidad del servicio y el sustento de cientos de familias madrynenses que dependen exclusivamente de esta actividad.
El reclamo por la regulación y el impacto legal
Otro de los voceros presentes, Jorge Román, vinculó la problemática local con el reciente fallo judicial en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sobre las aplicaciones de transporte. Los referentes locales sostienen que la falta de un marco regulatorio claro en Puerto Madryn genera una competencia desleal, ya que las apps no enfrentan las mismas exigencias impositivas y de seguridad que el transporte convencional.
La movilización buscó no solo visibilizar el malestar de los choferes, sino también presionar a las autoridades para que tomen medidas concretas frente a lo que consideran una «invasión» de plataformas digitales que opera sin control alguno en las calles de la ciudad.
