El consorcio Southern Energy adjudicó la construcción del gasoducto de 471 km a la UTE Victor Contreras-Sicim, relegando a la oferta de Techint.
El consorcio Southern Energy, encargado de liderar el ambicioso plan de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) en Argentina, ha dado a conocer el resultado de la licitación para la construcción del gasoducto dedicado que unirá Vaca Muerta con el Golfo San Matías, en la provincia de Río Negro. En una definición que marca un nuevo traspié para el grupo de Paolo Rocca, la obra fue adjudicada a la Unión Transitoria de Empresas (UTE) integrada por la constructora local Victor Contreras y la italiana Sicim.
La propuesta presentada por la UTE ganadora resultó ser un 15% más económica que la oferta realizada por la alianza entre Techint Ingeniería y Construcción y Sacde, la constructora de Pampa Energía. Este resultado se suma a la reciente pérdida de la licitación para la provisión de tubos de acero, confirmando una tendencia desfavorable para Techint en los proyectos estratégicos del sector energético actual.
Una obra de gran envergadura para la exportación
El proyecto consiste en la construcción de un gasoducto de 471 kilómetros y 36 pulgadas de diámetro, esencial para el transporte del fluido desde la cuenca neuquina hasta el puerto rionegrino. La inversión total del proyecto, presentada bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), asciende a los US$ 1.300 millones. De dicho presupuesto, se destinarán US$ 530 millones específicamente a la construcción del ducto, mientras que otros US$ 95 millones se invertirán en la planta compresora, obra que estará a cargo de Oilfield Production Services (OPS).
La construcción del gasoducto tiene previsto iniciar en el segundo semestre de este año, con el objetivo de culminar los trabajos para el año 2028. Esta infraestructura es el corazón logístico del plan para convertir a la Argentina en un actor central del mercado global de GNL.
Contexto de la disputa industrial y política
La adjudicación vuelve a poner bajo la lupa la política industrial del actual gobierno, marcada por una relación tensa entre el presidente Javier Milei y el empresario Paolo Rocca. Este nuevo episodio se suma a la controversia previa por los tubos de acero, la cual derivó en un fuerte intercambio verbal entre el mandatario y el titular de Techint. Mientras tanto, el mercado observa cómo el Gobierno insiste en priorizar la competitividad de las ofertas en las licitaciones públicas y privadas de alto perfil.
Perspectivas del proyecto Southern Energy
El consorcio Southern Energy (SESA), integrado por Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), la británica Harbour Energy (15%) y la noruega Golar LNG (10%), proyecta una inversión total de US$ 15.000 millones para producir GNL mediante dos barcos de licuefacción. El primero de ellos, actualmente operativo en Camerún, comenzaría sus tareas en el país en 2027, seguido por un segundo buque en 2028.
Se estima que, con la puesta en marcha de estas dos plantas flotantes, el país podrá producir hasta 6 millones de toneladas anuales. Según las proyecciones de las empresas involucradas, el proyecto generará exportaciones por un total de US$ 20.000 millones entre 2027 y 2035, además de la creación de 1.900 puestos de trabajo directos e indirectos durante la fase de construcción.
