Seguir a la Selección argentina en el Mundial 2026 ya no es solo una pasión: también es una inversión millonaria. Un informe reciente revela que el sueño de alentar a la “Albiceleste” en Estados Unidos puede implicar un gasto equivalente a varios meses —o incluso años— de ingresos, dependiendo del país de origen.
Presenciar el debut de Argentina el 16 de junio en el Arrowhead Stadium de Kansas City frente a Argelia, y asistir a los otros dos partidos del grupo —el 22 ante Austria y el 27 contra Jordania en Dallas— tiene un costo estimado de US$ 7.850.
El paquete incluye:
- Entradas: unos US$ 840 por tres partidos
- Alojamiento: cerca de US$ 4.100 por 10 noches con desayuno
- Alimentación y gastos: alrededor de US$ 1.610
- Traslados internos: entre US$ 1.300 y US$ 1.450
Para quienes buscan mayor comodidad, la experiencia puede superar los US$ 12.000, elevando aún más la barrera de acceso.
El esfuerzo económico: no es igual para todos
El dato más impactante surge al comparar el esfuerzo que deben hacer los hinchas según su país.
Un ciudadano austríaco necesita apenas 2,8 salarios promedio para costear el viaje. En contraste, un argentino debe destinar cerca de 10 sueldos netos, mientras que un argelino podría requerir hasta 25 meses de ingresos completos.
Según explicó Damián Di Pace, director de Focus Market, “el costo total puede ser similar en dólares, pero su impacto varía enormemente según el poder adquisitivo de cada país”. Evidencia una tendencia clara: el Mundial se vuelve cada vez más inaccesible para gran parte del público.
Entradas por las nubes: el Mundial más caro de la historia
El informe también revela una suba histórica en los precios de las entradas. Desde Estados Unidos 1994 hasta 2026, el valor promedio aumentó un 1.258% en dólares.
- En 1994: alrededor de US$ 250
- En 2026: cerca de US$ 3.395 en promedio
Además, en reventa los precios pueden duplicarse o triplicarse. Las entradas más económicas rondan los US$ 120, mientras que una final puede alcanzar los US$ 11.000 o más.
Este fenómeno, combinado con sistemas de precios dinámicos, transforma al Mundial en un evento cada vez más exclusivo y orientado a públicos de alto poder adquisitivo.
El valor de las estrellas también se dispara
El crecimiento económico del fútbol no solo se refleja en las tribunas. También en el mercado de jugadores.
En 1994, figuras como Roberto Baggio estaban valuadas entre US$ 18 y 28 millones. Para 2026, estrellas como Lamine Yamal, Kylian Mbappé o Erling Haaland podrían alcanzar cifras de US$ 230 millones.
En este contexto, Lionel Messi marcó un hito al alcanzar su pico de valor en 2018, con unos US$ 212 millones.
Un Mundial cada vez más exclusivo
El Mundial 2026 confirma una tendencia: el fútbol global se aleja de sus raíces populares y se convierte en un espectáculo cada vez más elitista. Para muchos hinchas argentinos, alentar en la cancha ya no es solo cuestión de pasión, sino de una planificación económica que puede llevar años.
