La Bombonera se prepara para una noche de máxima tensión este sábado a las 19, cuando Boca Juniors y Huracán se enfrenten por los octavos de final del Torneo Apertura
En una llave a partido único y sin margen para la especulación, el equipo de Claudio Úbeda buscará dejar atrás el traspié sufrido en la Copa Libertadores para enfocarse en el objetivo doméstico.
El desafío físico de Boca y la duda en el arco
El plantel xeneize llega a esta instancia con el desgaste lógico de su reciente viaje a Ecuador, donde cayó ante Barcelona de Guayaquil, cortando un invicto de 14 partidos. La principal preocupación del cuerpo técnico radica en la salud de Leandro Brey, quien arrastra un fuerte traumatismo. Aunque se descartó una lesión ósea, su titularidad se decidirá a último momento; en caso de no llegar, Javier García será el encargado de custodiar los tres palos.
En el esquema táctico, Leandro Paredes será el eje del mediocampo, con la misión de neutralizar la creatividad de Óscar Romero en la visita. En la ofensiva, la dupla integrada por Miguel Merentiel y Adam Bareiro intentará imponer su potencia física desde el arranque para evitar que el nerviosismo se apodere del trámite.
Un Huracán experto que sabe jugar bajo presión
Por el lado de Parque Patricios, el conjunto dirigido por Diego Martínez llega con la experiencia de haber sido finalista en el último Apertura. Tras clasificar en el séptimo lugar de la Zona B con 22 unidades, el «Globo» apuesta a su solidez colectiva y a la intensidad de Leonardo Gil y Facundo Waller en el centro de la cancha para dar el golpe en Brandsen 805.
El encuentro contará con el arbitraje de Pablo Echavarría, mientras que Gastón Monzón Brizuela supervisará las acciones desde el VAR. Ante la paridad de fuerzas y la carga física del local, la eficacia en las áreas será el factor determinante que defina quién avanza a los cuartos de final en este inicio de los playoffs.
