Una contundente tormenta política e institucional sacude el ambiente productivo nacional tras un durísimo pronunciamiento del sector fabril que encendió todas las alarmas en el ámbito económico.
Las constantes agresiones verbales proferidas desde el Poder Ejecutivo provocaron el rechazo enérgico de las entidades fabriles, que advierten sobre los graves riesgos que corre el tejido empresarial del país.
La Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) expresó su «profunda preocupación» ante los reiterados insultos y descalificaciones atribuidos al presidente Javier Milei contra empresarios, dirigentes políticos y líderes internacionales. A través de un comunicado oficial difundido desde la ciudad de Rosario, la organización empresarial repudió los agravios dirigidos contra el exsecretario de Industria y expresidente de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, así como los vertidos contra el mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, alertando que estas actitudes deterioran de forma directa el clima de previsibilidad que requieren la inversión y la actividad productiva.
«El insulto no puede ser un método»: la dura advertencia de las fábricas
Desde la entidad provincial enfatizaron que la diversidad de programas, visiones económicas e ideas representa un pilar natural del sistema democrático. En este sentido, remarcaron con firmeza que «el agravio, la descalificación personal y el insulto no pueden transformarse en un método de construcción política ni en una forma de ejercicio del gobierno», haciendo hincapié en que las máximas autoridades institucionales deben obrar con el debido respeto, la prudencia y la responsabilidad que sus cargos demandan.
Asimismo, los industriales santafesinos sostuvieron que la atracción de inversiones, el fomento de la producción, la generación de empleo y el desarrollo sostenido dependen de reglas de juego claras, un canal de diálogo permanente y la consolidación de lazos institucionales sólidos, tanto en el mapa interno como en el plano internacional.
Exigen diálogo institucional y estabilidad para defender la producción
Frente a la escalada de fricciones, la conducción de FISFE ratificó su compromiso irrestricto con la preservación de las instituciones republicanas, la libertad de expresión, la tolerancia y la búsqueda de acuerdos institucionales como pilares indispensables.
En su cierre, el sector productivo instó a recuperar la convivencia democrática para asegurar un horizonte de estabilidad que permita impulsar el crecimiento industrial y generar más oportunidades para la Argentina.
