Los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo exponen que en junio 709 unidades funcionales bajaron la persiana y se perdieron 22.513 empleos registrados.
Junio registró un nuevo capítulo de la crisis económica que atraviesa el país. De acuerdo con los datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), durante el sexto mes del año cerraron 709 empresas y se perdieron 22.513 puestos de trabajo registrados.
Con estos indicadores, durante el primer semestre de 2026 un total de 8.734 unidades funcionales dejaron de brindar servicios, acumulando una baja de 31.342 firmas desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei.
La caída del empleo registrado en números
La retracción en el tejido empresarial impactó de forma directa sobre la masa laboral formal del país:
-
Noviembre de 2023: 9.857.173 trabajadores bajo la categoría de empleo registrado.
-
Junio de 2026: El total descendió a 9.423.047 asalariados.
-
Pérdida acumulada: 434.126 puestos de trabajo destruidos durante el período, de los cuales 22.513 corresponden al registro del mes de junio.
Los datos forman parte del relevamiento oficial emitido por el organismo dependiente de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, que funciona bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano.
Una “sangría generalizada” que alcanza a todos los sectores
Al momento de analizar la dinámica por ramas de actividad, el ajuste del empleo formal exhibe una “sangría generalizada” en sectores clave como la industria manufacturera, los servicios y el comercio.
Sin embargo, el informe refleja que la contracción laboral no se limita únicamente a los rubros tradicionales. Aquellos sectores considerados “ganadores” dentro del esquema económico actual —como la minería, la producción petrolera y las finanzas— tampoco alcanzaron terreno positivo en materia laboral en el último año, registrando pérdidas de puestos de trabajo y expulsando personal.
Las razones detrás del cierre de comercios y firmas
El informe de flujos de empleo y demografía de empresas elaborado por la Secretaría de Trabajo detalla que hacia finales de 2025 el balance entre aperturas (+2,5%) y cierres (-3,8%) mostró un saldo negativo.
Desde el organismo aclararon que “la reducción del entramado empresarial se explica principalmente por el bajo nivel de aperturas y no por un incremento extraordinario de los cierres”. Asimismo, diferenciaron entre las empresas que bajaron definitivamente sus persianas y aquellas que se mantuvieron operativas pero redujeron sus nóminas.
En el cuarto trimestre de 2025, las compañías que contrataron personal generaron 205.368 puestos de trabajo, mientras que aquellas que achicaron sus plantillas destruyeron 244.735 empleos, dejando un saldo neto negativo de 39.367 puestos perdidos.
