Una noticia de impacto global sacude al mundo del fútbol tras confirmarse la drástica e irreversible decisión adoptada por uno de los astros más grandes de la era moderna.
Luego de años portando el pesado estandarte de la Verdeamarela, la máxima figura del conjunto sudamericano decidió dar un paso al costado definitivo, cerrando de manera categórica una etapa repleta de luces, sombras y récords imborrables.
Neymar confirmó su retiro definitivo de la selección de Brasil a sus 34 años de edad, semanas después de sufrir la dura eliminación ante Noruega por 2-1 en los octavos de final del Mundial 2026 en el MetLife Stadium. El actual delantero del Santos descartó de plano disputar la Copa América 2028 y el Mundial 2030, sentenciando con absoluta contundencia: «Mi etapa con la selección ha terminado. Hice historia, fui muy feliz, di mi sangre, mi vida, siempre luché por la camiseta amarilla, pero ahora ya no quiero hacerlo».
Cierre de un ciclo histórico: un círculo perfecto entre copas y récords
La salida de la leyenda paulista no fue una reacción impulsiva. Tras ser visto desconsolado en el césped del estadio de Nueva Jersey —donde convirtió de penal su último gol con la Canarinha—, el atacante reflexionó sobre su recorrido, iniciado casualmente en el mismo escenario el 10 de agosto de 2010. Ney se despide como el máximo goleador histórico del seleccionado, habiendo disputado cuatro Copas del Mundo y tras conquistar la Copa Confederaciones 2013 y la histórica medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Pese a no haber logrado levantar la ansiada Copa del Mundo que se le niega a Brasil desde 2002, el capitán dio por cumplido su ciclo en el equipo nacional, asegurando que se aparta convencido de haber entregado hasta la última gota de esfuerzo. «Creo que ya no quiero eso», remató el astro, dejando a su país ante el desafío de rearmar su identidad futbolística sin su mayor referente.
Escándalo en Santos: cruzó las acusaciones de acoso en el vestuario
En las mismas declaraciones donde confirmó su adiós internacional, el atacante del Santos rompió el silencio para defenderse de las informaciones que lo acusaban de haber acosado e increpado duramente a jóvenes compañeros como Gabriel Bontempo y Joao Ananias tras el empate 2-2 frente a Chapecoense. Las versiones periodísticas señalaban que el capitán se había burlado de la calidad técnica de las promesas e insinuado que terminarían jugando en el ascenso.
Neymar desmintió de forma categórica tales afirmaciones, tildándolas de tristes y molestas, al tiempo que justificó su rol como referente del plantel: «Hablé después del partido, exigí más y dije que no podíamos permitirnos ser tan relajados. Como capitán, tengo todo el derecho a decir eso». Asimismo, aclaró que referentes de la talla de Lucas Veríssimo y Gabigol también levantaron la voz en la intimidad del grupo para exigir el compromiso de todo el plantel.
