Una impensada maniobra diplomática de altísimo nivel se cocina en los pasillos de la Casa Rosada para destrabar asuntos financieros urgentes.
Dejando en claro que las pragmáticas necesidades de caja priman sobre cualquier retórica ideológica, el Poder Ejecutivo nacional prepara el terreno para una cumbre crucial en Asia con la mira puesta en afianzar el intercambio bilateral y blindar los acuerdos crediticios con el gigante asiático.
El canciller Pablo Quirno confirmó que el Gobierno nacional planea concretar una visita a China antes de fin de año para avanzar en negociaciones comerciales clave. La comitiva estará integrada por la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el ministro de Economía, Luis Caputo; y el propio Quirno. La misión buscará cerrar los temas pendientes sobre la mesa de discusión como paso previo a una futura visita formal del presidente Javier Milei, quien se reunió por primera vez con Xi Jinping durante la Cumbre del G20 de noviembre de 2024 en Brasil.
Renovación del swap de monedas y negociaciones con Shanghái
Uno de los ejes centrales de la agenda con Beijing pasa por la estabilidad financiera. En ese sentido, la comitiva técnica dará seguimiento a las gestiones iniciadas en junio pasado por el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, quien viajó a Shanghái para avanzar en la renovación del histórico swap de monedas, mecanismo vigentes desde hace 17 años y cuyo próximo vencimiento opera este 6 de agosto.
Pese al alineamiento geopolítico irrestricto de la gestión libertaria con los Estados Unidos, el canciller Quirno remarcó que las relaciones bilaterales «están bien» y que existe un diálogo permanente entre las partes. El viaje de la delegación que liderarán Karina Milei y Caputo servirá para allanar el camino antes del desembarco definitivo del mandatario argentino en Beijing.
Déficit comercial récord y números clave del intercambio bilateral
La relevancia del vínculo con China radica en que se posiciona como el segundo socio comercial de la Argentina, solo detrás de Brasil. No obstante, los registros oficiales muestran un fuerte desequilibrio en las cuentas externas que el Palacio de Hacienda busca corregir mediante nuevos acuerdos de exportación.
De acuerdo con datos del INDEC, en el primer semestre de 2026 la balanza comercial con el país asiático dejó un saldo negativo de US$ 3.092 millones, representando el mayor déficit comercial para la Argentina. China absorbió el 9,9% de las exportaciones totales del país y proveyó el 23,4% de las importaciones. En dicho período, las ventas argentinas a China treparon un 59,1% interanual hasta alcanzar los US$ 4.891 millones, mientras que las importaciones cedieron un 3,8% situándose en US$ 7.983 millones.
