En un evento cargado de emoción y patriotismo, un grupo de jóvenes superó exigentes pruebas y dio un paso trascendental en sus vidas.
Tras diez semanas de instrucción militar de alta exigencia, la Armada Argentina sumó a sus filas a 24 nuevos soldados voluntarios que lograron completar todo el ciclo de formación y selección. Los nuevos servidores públicos asumirán funciones de forma inmediata en las áreas de defensa, abastecimiento y servicios generales de la Base Aeronaval Almirante Zar de Trelew.
El riguroso proceso de selección y los filtros clave de la fuerza
La carrera hacia la incorporación no fue sencilla. A pesar de que la convocatoria abierta a comienzos de año atrajo a una multitud de postulantes en la región, solo un selecto grupo logró superar las distintas instancias evaluativas. El teniente de navío de Infantería de Marina Rubén Rodríguez, jefe del Departamento de Defensa y responsable del período selectivo preliminar, remarcó que el examen psicotécnico se constituyó en uno de los principales filtros, ya que permite determinar con precisión si los aspirantes cumplen con el perfil psicológico y profesional que exige la institución militar.
La totalidad de los ingresantes que arribaron al tramo final consiguieron graduarse satisfactoriamente desde Rawson. Al respecto, el oficial Rodríguez destacó que resulta sumamente gratificante concluir la etapa con el cien por ciento de los aspirantes que llegaron hasta la fase de cierre.
Distribución de especialidades y la proyección de una carrera naval
La distribución del personal se realizará en función del vestuario y la formación recibida. Quienes visten el uniforme verde militar corresponden a la especialidad de Infantería de Marina y estarán abocados a la defensa y custodia del predio aeronaval bajo la órbita del Departamento de Defensa. Por su parte, los voluntarios con uniforme azul se integrarán de lleno a las tareas operativas de abastecimiento y servicios generales.
El mando militar aclaró que este tipo de reclutamientos no se ejecutan con una periodicidad anual fija, sino que se supeditan a las vacantes y necesidades de la estructura naval. Sin embargo, para estos 24 egresados se abre una ventana de desarrollo profesional ilimitada: “Hoy inicia su carrera naval”, concluyó Rodríguez, alentando a las jóvenes promesas a continuar capacitándose para ascender en la jerarquía de las Fuerzas Armadas.
