En medio de una preocupante coyuntura social y económica que golpea de lleno al Valle Inferior del Río Chubut, el diputado nacional Juan Pablo Luque encabezó una recorrida por distintas instituciones educativas de las ciudades de Trelew y Rawson.
El legislador desembarcó en los establecimientos bajo el marco del programa institucional «Diputados te visitan» con el objetivo de entregar ejemplares de la Constitución Nacional; sin embargo, el eje central de su visita derivó en un crudo diagnóstico compartido por los propios equipos docentes e inspectores respecto del impacto directo que la retracción económica produce sobre los niños, niñas y adolescentes chilenos.
Testimonios del horror escolar y las cifras alarmantes del INDEC
Durante el intercambio con educadores y directivos —quienes solicitaron expresamente mantener en reserva sus identidades por temor a represalias o sanciones por parte de las autoridades del Ministerio de Educación provincial—, se expusieron situaciones límites de vulnerabilidad. Los docentes expresaron con angustia que «hay chicos que hoy no comen todos los días», exponiendo cómo la falta de nutrientes básicos deteriora la capacidad de concentración, el rendimiento en el aprendizaje y las condiciones mínimas en que los alumnos transitan la rutina escolar cotidiana.
La gravedad del panorama escolar encuentra sustento directo en los últimos informes oficiales de condiciones de vida. Al hacer referencia a los datos publicados recientemente por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el legislador detalló que en el aglomerado urbano Rawson-Trelew existen cerca de 15.000 personas sumergidas por debajo de la línea de indigencia, mientras que el 35,1% de la población se encuentra bajo la línea de pobreza. En tanto, en la zona sur, en el conglomerado Comodoro Rivadavia-Rada Tilly, el índice de pobreza alcanza un preocupante 37,2%.
Exigen propuestas reales para garantizar un futuro digno a los jóvenes
Frente a esta coyuntura, Juan Pablo Luque remarcó que las cifras estadísticas adquieren una dimensión dolorosa cuando se traducen en la realidad diaria de los establecimientos escolares, donde la escasez socioeconómica afecta la infancia y cercena de forma drástica las oportunidades de desarrollo de las futuras generaciones. En ese sentido, advirtió que las políticas públicas no pueden reducirse a una mera administración de la carencia hídrica o alimentaria, sino que resulta urgente construir alternativas estructurales de fondo.
Asimismo, el diputado nacional enfatizó la necesidad imperiosa de replantear las prioridades de la gestión pública provincial y nacional: «Tenemos que exponer esto y proponer otro camino. No podemos naturalizar una sociedad donde cada vez más chicos crecen en la pobreza. Hay que generar empleo, recuperar ingresos de las familias y construir las condiciones para que nuestros chicos y chicas puedan vivir dignamente», concluyó tras su recorrido por las escuelas de la zona.
