El empresario pesquero Fernando Álvarez Castellano apuntó duramente contra el accionar sindical en Chubut, exponiendo episodios de violencia en sus instalaciones y cuestionando las medidas de fuerza que paralizan la actividad en la región.
Irrupción en la planta y reclamo ante la Justicia
Álvarez Castellano relató un grave hecho acontecido recientemente en las instalaciones de su empresa, donde denunció que miembros del sector gremial ingresaron de forma violenta a las oficinas administrativas:
»Entraron hace poco a la planta mía, a las oficinas, usurpando, tirando la puerta, amenazando, gritando contra mujeres embarazadas».
Castellano cuestionó además el criterio inicial de un funcionario judicial sobre lo ocurrido:
»Dice en la fiscalía un ayudante fiscal que eso era en el marco de un conflicto laboral. Menos mal que lo recurrimos y ya lo va a entender el Dr. Yangüela, que entiendo va a entender que es un arma de doble filo, porque como digan que es eso, mañana entran a patear todas las puertas, porque estos son unos salvajes».
Cuestionamientos a las medidas gremiales y el impacto productivo
El empresario remarcó que los constantes paros y protestas del Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) frenan la productividad anual y perjudican a la mayoría de los trabajadores del sector:
»El STIA hace que no se trabaje todo el año. ¿Por qué es tan exigente, pone tantos controles, hace quilombos, está todo el día con conflictividad? Cada vez que alguien tiene que sacar 30 personas, le quema gomas y jode a otras 470, como ha pasado en Estrella Patagónica».
Álvarez Castellano advirtió sobre las consecuencias a largo plazo para la economía provincial:
»Si nosotros seguimos creyendo que el STIA es el que defiende a los trabajadores en Chubut, Chubut cada vez va a ir a peor. No se puede agregar valor, no se puede trabajar durante el año porque pretende, ya te digo, que cobren un sueldazo todo el año y no es así, porque no dan los costes y porque estamos en un mundo globalizado».
Comparativa gremial y advertencia sobre el clima de seguridad
Para cerrar, comparó la actitud de la conducción sindical local frente a la de otros gremios marítimos y portuarios:
»Estos tipos lo que tienen que hacer es mover el culo, subirse a un avión como hacen otros sindic
alistas —que aquí está la gente del Siconara, la gente del SUPA— y que viajen, que vean. Pero no ven, son ciegos y lo único que quieren es llevársela de arriba quedados en casa».
Finalmente, Álvarez Castellano remarcó el nivel de hostilidad al que se ve expuesto cotidianamente:
»Si yo viviera en Madryn como vivía, ¿sabes qué? Tendría que tener 40 guardaespaldas».
