La economía nacional alcanzó un hito financiero de alto impacto que no se repetía desde el período 2006-2008.
De acuerdo con un exhaustivo informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la Argentina consolidó entre enero y agosto de 2026 un superávit financiero de 18.380 millones, encadenando el tercer año consecutivo de superávits gemelos para los primeros ocho meses del año.
Cuentas públicas con saldo a favor y el freno en la recaudación
El balance de las arcas del Estado Nacional reveló ingresos totales por $120,7 billones frente a egresos primarios por $107,4 billones, lo que arrojó un superávit fiscal primario de $13,3 billones. Si bien esta cifra representa un descenso del 15,9% interanual en términos reales, se posiciona como el tercer mejor resultado fiscal desde 2009. Al descontar el pago de intereses de la deuda pública, el resultado financiero final se mantuvo positivo en $2,6 billones, logrando saldo favorable en siete de los ocho meses analizados (con la sola excepción de junio por la liquidación de aguinaldos y la postergación de Ganancias).
Los ingresos públicos registraron un retroceso real del 4,2% interanual debido a menores ingresos tributarios, destacándose la fuerte caída en los derechos de exportación (-29,3% real) por la reducción de alícuotas. Por su parte, los gastos totales se contrajeron un 2,5% real interanual, donde el gasto de capital descendió un 3,1% real, marcando el nivel más bajo en los registros históricos para dicho período.
Récord comercial impulsado por Vaca Muerta y la racha de exportaciones
En el frente externo, el saldo a favor de la balanza comercial trepó a US El motor indiscutido del crecimiento fue el sector de Combustibles y Energía con un disparo del 43,9% de la mano del petróleo de Vaca Muerta, seguido por las manufacturas industriales (+20%), productos primarios (+11,7%) y agroindustriales (+10,2%).
