El escándalo que sacude las estructuras del fútbol y las finanzas nacionales sumó un capítulo de altísima tensión política y judicial.
Tras recibir un duro revés por parte de la Justicia Federal, el dueño de la firma Sur Finanzas y financista vinculado al presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, Ariel Vallejo, rompió el silencio a través de picantes publicaciones en sus estados de WhatsApp. El empresario reaccionó con furia tras ser intimado a entregar su flota de autos de lujo y no dudó en embestir contra el Poder Judicial comparando su situación con la proscripción histórica de Juan Domingo Perón.
Secuestro de la Ferrari, prohibición financiera y 41 medidas de prueba
La reacción del empresario se desató luego de que el juez federal de Lomas de Zamora, Juan Tomás Rodríguez Ponte, dictara un duro fallo en la causa por presunto lavado de dinero y evasión fiscal que salpica a la AFA y a diversos clubes del fútbol argentino. El magistrado le otorgó un plazo perentorio de tres días a Vallejo para poner a disposición de la Corte Suprema de Justicia un total de 24 vehículos de su propiedad —incluyendo una exclusiva Ferrari modelo California Descapotable y tres motocicletas— con el fin de preservar los bienes registrables ante un eventual decomiso.
Además de solicitar informes patrimoniales al Registro de la Propiedad Inmueble, la UIF, la ARCA y ARBA, el magistrado le prohibió taxativamente a Vallejo prestar servicios financieros de cualquier tipo, ya sea de forma personal o a través de terceros. La restricción le impide constituir, integrar o participar como socio, director o apoderado en proveedores de servicios de pago (PSP) o en cualquier entidad financiera del mercado.
«A los dos nos cortaron con la misma tijera»: la insólita comparación con Perón
Frente al congelamiento de sus cuentas operativas y la parálisis de Sur Finanzas, Vallejo volcó su descargo en redes sociales acompañando sus mensajes con el audio de la «Marcha Peronista». En una de las publicaciones escribió: «Me puedes quitar el carro, el dinero, la oficina y hasta mis negocios. Pero no puedes quitarme lo que aprendí para conseguirlos». Sin embargo, el texto más polémico llegó al equiparar su investigación judicial con la historia del movimiento peronista.
«A Perón lo proscribieron 18 años, le prohibieron presentarse a elecciones y hasta nombrarlo, porque el sistema no sabía cómo parar el peso político que tenía con las masas. A Ariel Vallejo le cortaron el chorro y le prohibieron operar financieramente con Sur Finanzas porque su crecimiento y llegada fuerte al mundo del fútbol llamaron la atención de la Justicia», posteó el financista, rematando que «en los dos casos es la misma historia: cuando un líder pisa fuerte y se vuelve demasiado influyente, el poder de turno le baja la persiana a las piñas y con la ley en la mano».
