Una verdadera inyección de energía y reactivación económica se puso en marcha en el sur argentino.
La operadora hidrocarburífera Quintana inició una ambiciosa campaña de perforación en la zona de Anticlinal Aguada Bandera, marcando el comienzo de una nueva era de producción en la cuenca patagónica. La iniciativa forma parte del compromiso contractual de prórroga asumido por la compañía, el cual contempla un plan de trabajos con una inversión global estimada en 39,4 millones de dólares proyectada de manera continua hasta el año 2035.
El despliegue de nuevos equipos y la reactivación de pozos responden a la política de impulso productivo ratificada por las autoridades provinciales. En este sentido, el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, destacó la relevancia de dinamizar todos los sectores al afirmar: «Créanme que lo mejor es apostar a la diversidad productiva, porque los yacimientos que tienen recursos no renovables se agotan en el petróleo, en la minería o en donde sea que tenemos un producto, un recurso no renovable, se agota». La reactivación del sector resulta clave para sostener los puestos de trabajo y dinamizar a las pymes de servicios locales.
Estrategia hidrocarburífera: cuatro pozos iniciales y mira en el shale
La actual etapa de trabajo contempla la perforación inmediata de cuatro pozos con objetivo principal en la formación Bajo Barreal. Adicionalmente, varias de estas maniobras permitirán obtener información geológica clave sobre la prometedora formación D-129, recolectando datos esenciales para futuras evaluaciones de potencial no convencional.
Como parte del cronograma de expansión, la empresa Quintana prevé iniciar entre enero y febrero de 2027 una segunda fase de perforaciones orientada específicamente a la formación D-129 con objetivos no convencionales. Para esta instancia técnica de mayor exigencia, la firma proyecta sumar al yacimiento un equipo de perforación de máxima capacidad para alcanzar profundidades superiores.
Detalles del plan multimillonario en infraestructura hasta 2035
El programa de inversiones de USD 39,4 millones estipulado por el Ministerio de Energía y Minería santacruceño contempla la ejecución total de 13 pozos nuevos y dos complejas operaciones de fractura no convencional en la formación D-129.
Asimismo, el proyecto incluye una importante renovación de infraestructura operacional que abarca la construcción y adecuación de plantas de tratamiento de agua y polímeros, el tendido de nuevas instalaciones de superficie y la conversión técnica de pozos para labores de inyección y producción de agua, garantizando un desarrollo sustentable y eficiente de la cuenca.
