Una encendida controversia política sacude el panorama electoral argentino ante las crecientes iniciativas para transformar de raíz la forma en que los ciudadanos acuden a las urnas.
Desde la administración bonaerense salieron con los tapones de punta a denunciar una supuesta maniobra del Poder Ejecutivo Nacional para condicionar a las fuerzas opositoras, desencadenando un feroz cruce de acusaciones sobre los verdaderos costos y la transparencia del sistema democrático.
Fuertes acusaciones de Carlos Bianco contra la reforma oficialista
El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, afirmó sobre la eliminación de las PASO: “Quieren evitar que la oposición se organice para que Milei sea reelecto». La mano derecha de Axel Kicillof aseveró de forma categórica que alterar las reglas del juego democrático con el único fin de asegurar un triunfo partidario constituye «un delito», vinculando este intento con otros cambios impulsados como la Boleta Única Papel y la reestructuración de los partidos políticos.
El funcionario provincial sostuvo que el sistema actual funciona con absoluta normalidad, recordando que en las últimas comisiones bonaerenses se emitieron más de 8,6 millones de sufragios con apenas 11 infracciones registradas. Asimismo, Bianco desmintió el argumento de austeridad planteado por la Casa Rosada, precisando que la elección en la provincia demandó $85.000 millones y alertando que la proyección de una votación nacional con Boleta Única Papel duplicaría ese gasto para el territorio bonaerense: «La modificación del sistema electoral tiene que ser para hacerlo más transparente, más económico o más eficaz. No se puede modificar para ganar una elección».
La postura del Gobierno Nacional e impacto en las elecciones de 2027
En la otra vereda, la administración central justificó el avance de la iniciativa basándose en el malestar social frente a las múltiples instancias de votación y el elevado costo financiero que representan las internas abiertas. La postura oficial remarca la necesidad de optimizar los recursos públicos y eliminar estructuras que sobrecargan el presupuesto estatal.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, retrucó los cuestionamientos asegurando que el gasto de las PASO roza los 200 millones de dólares y ratificó la firme decisión del oficialismo: «La reforma electoral va a salir y la eliminación o suspensión de las PASO va a salir». Asimismo, el funcionario nacional minimizó los efectos de la reforma sobre la competencia electoral al sentenciar con confianza: «Si fuera este domingo las elecciones, el Presidente va a volver a ganar», encendiendo el debate de cara a las elecciones de 2027.
