Desde el sudeste asiático, el Palacio de Hacienda lanzó un contundente mensaje a los mercados y al sector empresarial en un contexto de alta expectativa financiera.
Durante una exposición internacional de relevancia global, el titular de la cartera económica aseguró que el país transita una etapa de holgura cambiaria sin precedentes recientes y garantizó que el flujo multimillonario de divisas proyectado para los próximos años será el factor determinante para desarmar por completo los controles de cambio que aún pesan sobre la economía argentina.
Excedente de divisas, US$ 210.000 millones y el fin definitivo de las restricciones
El ministro de Economía, Luis Caputo, disertó desde Bangkok (Tailandia) junto a Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta para Latinoamérica y el Caribe del Banco Mundial, en el marco de las Reuniones Anuales del FMI y la entidad multilateral. Durante la actividad, titulada “El dividendo del crecimiento de las reformas en América Latina y el Caribe”, el funcionario afirmó categóricamente que Argentina cuenta con un «excedente de dólares» respaldado por las compras del Banco Central, que rozan los US$ 16.000 millones en lo que va del año.
Asimismo, Caputo enfatizó que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ya registra proyectos aprobados por US$ 50.000 millones y acumula otros US$ 160.000 millones «en carpeta». Según la visión del ministro, la concreción de este volumen masivo de divisas permitirá levantar definitivamente el cepo cambiario, beneficiando de forma directa a las personas jurídicas (empresas). «Ahora todos los que quieran ahorrar en dólares pueden hacerlo y las empresas pueden importar sin tener que recurrir a un funcionario público que les pida un favor», remarcó.
Disparo del crédito privado, recursos estratégicos y baja de impuestos
En otro tramo de su intervención, el jefe de las finanzas nacionales destacó la reactivación del financiamiento al sector privado. Precisó que al inicio de la gestión el crédito representaba apenas el 3% del PIB —situación por la cual «prácticamente no existía»— y que en dos años y medio experimentó un salto del 170%, manteniendo un amplio margen de expansión. «Un país no puede crecer sin crédito porque es la materia prima del crecimiento. En Argentina habíamos demonizado el crédito», fundamentó.
Para finalizar, Caputo ponderó el posicionamiento global del país en materia de energía, minerales críticos y seguridad alimentaria, indicando que junto al presidente Javier Milei consideran que la nación posee una «cobertura natural» ante los riesgos globales. En esa línea, ratificó que la hoja de ruta oficial continuará enfocada en eliminar regulaciones, reducir la carga impositiva e impulsar la infraestructura mediante capitales privados para aumentar la competitividad del país.
