Un verdadero temblor sacude los pasillos del Poder Judicial tras la insólita declaración del suspendido juez federal de Rosario, Gastón Salmain.
Ante el Jurado de Enjuiciamiento que analiza su destitución definitiva, el magistrado protagonizó un tenso y bochornoso interrogatorio cuando aseguró no recordar los motivos por los cuales la Corte Suprema de Justicia de la Nación lo había cesanteado de su cargo hace 25 años.
Salmain se sentó en el banquillo de los acusados, aceptó declarar y responder a las preguntas de las partes. Sin embargo, su estrategia defensiva dejó perplejos a los presentes al intentar justificar por qué ocultó este gravísimo antecedente al momento de concursar para convertirse en juez federal.
La insólita amnesia de Salmain ante una denuncia por manipular sorteos
Durante la audiencia, el consejero Diego Barroetaveña acorraló al juez suspendido con preguntas incisivas sobre su fecha de ingreso a la Justicia, la obtención de su título de abogado y los detalles de su expulsión. Al ser consultado sobre las razones del expediente administrativo dispuesto por la Corte Suprema, Salmain atinó a responder que todo se debió a «un sumario que se inició por una denuncia».
Al exigírsele precisiones sobre el motivo de fondo, el presidente del Jurado, Marcelo Bartumeu Romero, le advirtió que no estaba obligado a declarar si eso podía perjudicarlo. Fue en ese instante cuando Salmain soltó su frase más polémica: «Fue hace 25 años, no recuerdo». Pese a su presunta falta de memoria, en el jury quedó al descubierto que aquella histórica cesantía se produjo luego de que una empleada judicial lo denunciara por ofrecerle dinero con el fin de manipular un sorteo de causas. El acusado argumentó que no consignó su paso previo por la Justicia porque «no le sumaba puntos» y porque consideraba que no estaba obligado a informar un hecho ocurrido 15 años antes del concurso.
Sospechas en el Senado, tirón de orejas y acusaciones de coimas millonarias
El interrogatorio sumó momentos de máxima tensión cuando Barroetaveña lo cuestionó sobre sus visitas al Senado y presuntas reuniones con legisladores. Salmain negó dichos encuentros, pero al ser repreguntado puntualmente por la senadora Carolina Losada, titubeó, dijo no recordar y miró descaradamente hacia sus abogados para pedir auxilio. La maniobra provocó la rápida intervención de Bartumeu Romero, quien le recordó de forma tajante que no podía consultar a la defensa durante la declaración que él mismo aceptó prestar.
Por otro lado, el magistrado suspendido intentó desacreditar al financista Fernando Whpei, calificándolo de «arrepentido serial». Whpei declaró como imputado colaborador que había pactado con el juez una coima de 200 mil dólares a cambio de un fallo favorable para acceder al dólar oficial durante el cepo cambiario. Cabe destacar que sobre Salmain pesa un procesamiento por cohecho pasivo agravado, prevaricato e incumplimiento de los deberes de funcionario público, con un pedido de prisión preventiva que no se ejecutó por contar con fueros parlamentarios. En tanto, el Jurado dejó sin efecto la citación a Whpei, medida que fue duramente cuestionada por la defensa.
