La magistrada de Nueva York acató la resolución de la Cámara de Apelaciones que dejó sin efecto la multimillonaria indemnización por la estatización de 2012. El litigio pasa ahora a la Corte Suprema de EE.UU., que deberá decidir si acepta el reclamo de los fondos querellantes.
En un paso determinante hacia el cierre de una de las etapas judiciales más complejas para el país, la jueza federal del Distrito Sur de Nueva York, Loretta Preska, formalizó en el expediente de primera instancia la anulación de la condena que obligaba a la República Argentina a pagar más de u$s 16.000 millones por la expropiación del 51% de las acciones de YPF concretada en 2012.
Con esta firma, la magistrada dio cumplimiento estricto a lo resuelto por el Segundo Circuito de la Cámara de Apelaciones de Estados Unidos, tribunal que en marzo pasado revirtió de manera drástica el fallo condenatorio emitido en septiembre de 2023.
Un litigio de más de una década por la estatización de la petrolera
La causa judicial se originó en 2015, cuando los fondos de inversión Petersen y Eton Park —cuyos derechos litigiosos son financiados y encabezados por el bufete especializado Burford Capital— demandaron al Estado argentino tras la toma de control mayoritario de la petrolera de bandera durante la gestión de Cristina Kirchner.
Los querellantes argumentaron que la Argentina había violado los estatutos de la compañía al no realizar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) dirigida al resto de los accionistas minoritarios al momento de la expropiación.
En septiembre de 2023, la jueza Preska había dado la razón a los demandantes y fijó un resarcimiento histórico de u$s 16.100 millones. Sin embargo, la estrategia de apelación del Gobierno argentino derivó en el histórico fallo de marzo de 2026, donde los jueces de alzada determinaron que Preska realizó una interpretación errónea de la legislación local argentina al aplicar las cláusulas del estatuto corporativo sobre soberanía estatal.
La Corte Suprema de EE.UU., la última instancia para Burford Capital
Pese al impacto favorable para la Argentina que implica la baja del expediente en el juzgado de primera instancia, la disputa legal aún no concluyó de forma definitiva.
Los abogados de Burford Capital y los fondos querellantes recurrieron mediante un recurso de certiorari ante la Corte Suprema de los Estados Unidos, con el objetivo de revertir la decisión del tribunal de alzada y restablecer el cobro indemnizatorio.
En los próximos meses, el Máximo Tribunal estadounidense deberá expedirse sobre si acepta revisar la apelación o si ratifica la invalidez del fallo, lo que daría por terminado de forma definitiva el caso judicial en los tribunales neoyorquinos.
