El piloto argentino de Alpine sufrió las consecuencias de haber largado con gomas lisas sobre asfalto húmedo. Pese a recuperarse con un gran ritmo en la segunda mitad de la carrera, no logró ingresar en la zona de puntos y ya piensa en la revancha en Singapur.
El Gran Premio de Bahréin dejó un sabor amargo para el equipo Alpine y para Franco Colapinto. La escuadra de Enstone asumió un riesgo táctico antes del inicio de la competencia al calzar neumáticos para pista seca en los dos monoplazas A526 cuando el trazado aún presentaba sectores húmedos, una decisión que condicionó el desarrollo de la prueba desde la misma grilla.
El piloto bonaerense, que logró cruzar la línea de meta en la decimotercera posición, analizó el error estratégico y no ocultó su frustración tras el resultado final. “Nos quedamos patinando en la largada y el auto no salió para adelante. Una lástima, fue la decisión incorrecta”, admitió Colapinto sobre los primeros metros en pista.
Un inicio complejo y la autocrítica de Alpine
La falta de adherencia en el asfalto provocó que la largada fuera una verdadera odisea para quienes arriesgaron con la goma lisa. Sin tracción, el argentino sufrió un despiste en la séptima vuelta, aunque logró controlar el monoplaza y reincorporarse a la cinta asfáltica sin daños mayores.
Desde la propia escudería Alpine reconocieron formalmente el fallo en la planificación mediante un comunicado oficial: “Fue una decisión tomada por varias personas, teniendo en cuenta las impresiones de los pilotos y el análisis de la competencia”.
Al profundizar sobre el desarrollo de las primeras vueltas, Colapinto explicó los motivos que lo llevaron a mantener la estrategia: “Después había que tomar riesgo con la goma lisa porque ya estaba perdida la carrera. Íbamos muy lentos con respecto a los intermedios y había que esperar el auto de seguridad”.
Sin embargo, las condiciones climáticas y de pista no evolucionaron según lo proyectado por los ingenieros. “La pista no se secó nunca, pensé que en tres o cuatro vueltas se secaba y no pasó. Hay que trabajar para el futuro por si pasa de nuevo. Contento estaría si hubiera llegado a los puntos”, reconoció con dureza el argentino.
Ritmo competitivo sobre el final y la mirada en Singapur
A pesar del golpe inicial que dejó a los dos autos de la escuadra francesa fuera del top 10, el monoplaza mostró una recuperación notable a medida que el asfalto tomó temperatura y el compuesto de seco comenzó a trabajar en ventana óptima.
“Después tuve mucho ritmo, mejor que varios de los autos que tenía adelante. Una pena la decisión inicial que nos costó tanto, sino hubiera sido una buena carrera”, remarcó el joven piloto, aunque lamentó la imposibilidad de sobrepaso en el tramo decisivo: “En las cuatro vueltas del final, todos con gomas nuevas, fue un tren y no había muchas oportunidades. Una tarde muy difícil, no decidimos bien, fue la incorrecta y la peor que podríamos haber tomado”.
Sin tiempo para lamentos, la Fórmula 1 mantendrá su actividad de forma inmediata el próximo fin de semana con el Gran Premio de Singapur, donde Franco Colapinto buscará revancha en un circuito callejero exigente para volver a pelear por los puntos del campeonato.
