Una quirúrgica maniobra política desplegada desde los pasillos de la Casa Rosada permitió al oficialismo asestarle un duro revés a la oposición en la Cámara de Diputados.
A través de llamados de último momento, reuniones presenciales y promesas de obras públicas clave para las provincias, el Poder Ejecutivo logró tejer una sólida alianza con gobernadores dialoguistas para dinamitar el quórum de la sesión especial que buscaba derogar el megadecreto DNU 70/2023.
El rol clave de Diego Santilli y los acuerdos por obras viales
Las gestiones directas estuvieron encabezadas por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien se instaló en el Congreso para garantizar las ausencias de los legisladores que responden a Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Rolando Figueroa (Neuquén),Carlos Sadir (Jujuy), Marcelo Orrego (San Juan) e Ignacio Torres (Chubut). La estrategia combinó diplomacia con respuestas a reclamos históricos de infraestructura vial que presionaban sobre las economías regionales.
Entre los acuerdos destacados, el santafesino Pullaro había firmado previamente con Karina Milei y Luis Caputo un convenio para administrar por 20 años la Ruta Nacional A012. En tanto, el sanjuanino Orrego mantuvo un encuentro clave con el ministro coordinador durante la tarde del jueves para asegurar avances en el tramo II de la Ruta Nacional 40.Por su parte, tras las duras quejas del gobernador salteño Gustavo Sáenz sobre la licitación del Belgrano Cargas, Nación prometió inversiones y reuniones con empresarios para garantizar las mejoras en los ramales C14 y C15.
La marcha atrás con la Ley de Tierras y el papel de Martín Menem
Otro movimiento estratégico que destrabó las voluntades provinciales fue la decisión libertaria de ceder ante un reclamo transversal: reponer la Ley de Tierras. La Libertad Avanza aceptó eliminar el artículo 154 de su proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en Diputados, reactivando la normativa que había sido derogada originalmente por el propio DNU 70/2023, con la garantía de contar con los votos necesarios en el Senado.
En las oficinas de Balcarce 50 también destacaron la labor del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, para aceitar los contactos y evitar que la oposición alcanzara las bancas necesarias. Tras la caída de la convocatoria, el legislador cruzó con dureza a los bloques opositores: «Una vez más, quisieron ponerle un freno a la Argentina y se quedaron en el intento. El país ya eligió un rumbo y no va a retroceder para satisfacer a los que nos llevaron al fracaso».
