El mapa financiero argentino encendió sus luces de alarma más severas tras registrarse un acelerado deterioro en el crédito corporativo.
Durante el mes de septiembre, un total de 1.937 nuevas empresas ingresaron en mora, lo que representa un incremento del 3,5% respecto al mes anterior. Esta tendencia elevó la cifra total de compañías en situación irregular bancaria a un preocupante récord de 58.982 firmas, marcando un vertiginoso salto interanual del 53%.
Riesgo elevado y 3,7 millones de CUITs en situación irrecuperable
El Score de Riesgo Económico y Financiero (SERF) cedió hasta las 37,7 unidades, ubicando al sector productivo dentro de la frágil categoría de «Riesgo Elevado». El dato más alarmante se observa en el componente de riesgo crediticio, el cual cayó a tan solo 19 puntos. Pese a una leve baja en la mora temprana, el panorama de fondo revela un colapso estructural: mientras en enero de 2025 existían 1,8 millones de CUITs en situaciones irregulares leves a moderadas, actualmente 3,7 millones de CUITs cayeron en situación 5, catalogada técnicamente como incobrable.
Esta asfixia financiera responde al mantenimiento de tasas de interés reales positivas, que si bien buscan contener la brecha cambiaria y frenar la inflación, terminan encareciendo drásticamente el crédito y deteniendo la inversión productiva. La actividad industrial y de la construcción mostraron fuertes contracciones, siendo amortiguadas de manera parcial únicamente por el impulso del sector minero y el superávit comercial en el frente externo.
La incertidumbre financiera que amenaza el horizonte hacia 2027
El escenario a mediano plazo suma condimentos de alta preocupación para el sector privado debido a la fuerte presión cambiaria. Con una demanda de divisas para dolarización y giro de dividendos que promedia los US$ 2.500 millones mensuales, la economía argentina deberá afrontar vencimientos de deuda soberana por US$ 25.000 millones entre capital e intereses hacia 2027.
Con rendimientos de bonos soberanos por encima del 20% y un riesgo país superior a los 550 puntos, la capacidad de refinanciar la deuda permanece bajo la lupa de los mercados. Para lo que resta de 2026, el Poder Ejecutivo apuesta a amortiguar la tormenta mediante el ingreso de dólares provenientes de la cosecha de trigo y la puesta en marcha del oleoducto Vaca Muerta Sur, aunque la cautela inversora predomina ante el complejo panorama crediticio.
