El mundo xeneize atraviesa un momento de máxima preocupación tras confirmarse la peor noticia para el equipo conducido por Rodolfo Arruabarrena.
Luego de retirarse lesionado en el empate 2-2 frente a Instituto de Córdoba por el Torneo Clausura, los estudios médicos detallaron que Leandro Paredes sufrió un desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho. La severa dolencia lo margina por completo de las semifinales de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama y pone en duda su presencia en óptimas condiciones para el Superclásico frente a River Plate.
Del dolor ante Instituto a la baja confirmada ante Vasco da Gama
El volante y referente del plantel comenzó el encuentro ante la Gloria en el banco de suplentes e ingresó a los 9 minutos del segundo tiempo en reemplazo de Milton Delgado. Sin embargo, apenas 16 minutos después de pisar el campo de juego, sintió un fuerte «pinchazo» en la zona posterior de su pierna derecha que lo obligó a pedir el cambio de inmediato, cediéndole su lugar a Santiago Ascacibar. Desconsolado, el futbolista se retiró directo al vestuario aplicándose hielo en el área afectada.
El propio Arruabarrena había anticipado el complejo panorama tras dialogar con el jugador al término del partido, señalando que la gravedad de la dolencia lo dejaba descartado para el cruce continental. Los exámenes médicos confirmaron el diagnóstico definitivo de desgarro grado 2, estableciendo un tiempo mínimo de recuperación de 21 días que privará al mediocampista de estar presente en los duelos decisivos contra Vasco da Gama, programados para el 13 y 20 de octubre.
Los partidos que se pierde y la gran incógnita del Superclásico
Esta inactividad forzada dejará a la figura boquense fuera de una seguidilla trascendental de encuentros. Además de la llave semifinal por la Copa Sudamericana, Paredes no podrá sumar minutos en los exigentes compromisos del certamen local ante Talleres de Córdoba (16 de octubre) e Independiente (25 de octubre).
La principal preocupación de los hinchas radica en el Superclásico del próximo 1 de noviembre. Aunque los plazos estipulados le permitirían recibir el alta médica justo a tiempo para visitar a River, la falta de ritmo futbolístico y rodaje competitivo representan una encrucijada crucial para la alineación titular del Xeneize.
