El oficialismo logró asestarle un contundente golpe a la oposición en la Cámara de Diputados al frustrar el intento de derogar el controvertido DNU 70/23.
La victoria parlamentaria del Poder Ejecutivo no fue casualidad: obedeció a una cuidada red de acuerdos políticos y ausencias estratégicas por parte de bloques aliados y de la oposición dialoguista, quienes dejaron vacías sus bancas para garantizar la falta de quórum y proteger las reformas económicas centrales del Gobierno.
El rol indiscutido de los gobernadores y la disciplina del PRO y la UCR
El núcleo duro de aliados respondió sin fisuras. El PRO mantuvo alineada a toda su tropa bajo la conducción de Cristian Ritondo, incluyendo al larretista Álvaro González, quien evitó diferenciarse en esta ocasión. Por su parte, la UCR garantizó la postura del oficialismo al ausentarse con sus seis diputados en bloque, sumándose la negativa a bajar al recinto de Karina Banfi (Adelante Buenos Aires) y José Luis Garrido (Por Santa Cruz), quien recién ingresó cuando la sesión ya se había caído. Tampoco aportaron los dos integrantes del MID, Oscar Zago y Eduardo Falcone, afines al espíritu reformista del decreto.
Detrás de este esquema estuvo la mano directa de mandatarios provinciales. El gobernador tucumano Osvaldo Jaldo ordenó la ausencia de sus tres diputados del bloque Independencia. De igual modo procedió el jujeño Carlos Sadir con Jorge «Colo» Rizzotti y María Emilia Zigarán (Provincias Unidas), sobre quien pesó más el mandato político local que sus posturas progresistas. Por su parte, el neuquino Rolando Figueroa contuvo a Karina Maureira, mientras que el sanjuanino Marcelo Orrego dio la orden a Carlos Quiroga y Nancy Picón (Producción y Trabajo) para no sentarse en sus bancas.
Las fracturas en Provincias Unidas, Argentina Federal y el peronismo
El bloque Provincias Unidas exhibió severas fisuras internas. Pese a que la bancada impulsaba la sesión, su propia jefa, la santafesina Gisela Scaglia, prefirió ausentarse y dio luz verde para la dispersión del grupo. De este modo, retacearon el quórum los mencionados Rizzotti y Zigarán, junto a Lourdes Arrieta, Sergio Capozzi, Sergio Nuñez, la cordobesa Alejandra Torres y el santacruceño Jorge «Loma» Ávila, quien apenas se mostró en el recuento final fuera de término.
Asimismo, en Argentina Federal pesaron los movimientos funcionales al Poder Ejecutivo por parte del misionero «Colo» Vancsik, el formoseño Gerardo González, el puntano Claudio Álvarez y la salteña Yolanda Vega, esta última ausente por motivos de salud. Por último, Unión por la Patria no logró asistencia perfecta al registrar los faltazos de la santiagueña Estela Neder y el fueguino Paulo Tita, completando el mapa de bancas vacías que terminó por salvar el DNU gubernamental.
