Un severo freno institucional golpea los planes del oficialismo en el Congreso, donde las negociaciones de alto nivel entre la Casa Rosada y las provincias entraron en un riesgoso punto muerto.
A pesar de los esfuerzos desesperados de la conducción bancada para articular mayorías en la Cámara Alta, las exigencias electorales de los gobernadores aliados y la firme resistencia de bloques clave mantienen paralizadas las reformas estructurales proyectadas por el Poder Ejecutivo.
La baja de las PASO atascada por falta de los 37 votos clave
La Libertad Avanza no logra reactivar la actividad en el Senado debido a que la reforma electoral —con eje en la eliminación de las PASO— continúa totalmente frenada al no reunir los 37 votos necesarios de la mayoría absoluta. La jefa de bancada, Patricia Bullrich, dejó la negociación en manos de la Casa Rosada, encabezada por el jefe de Gabinete Diego Santilli, ya que las voluntades dependen de pactos electorales en las provincias, donde varios mandatarios exigen que el oficialismo no presente candidatos competitivos en sus distritos.
Para alcanzar las 37 bancas (sumando a los 21 senadores propios), el Gobierno intenta pescar apoyos en la UCR (10 bancas) y el PRO (3 bancas). Dentro del radicalismo, solo tendría asegurados cinco votos (Eduardo Vischi, Mercedes Valenzuela, Silvina Schneider, Rodolfo Suárez y Mariana Juri), pero el gobernador mendocino Alfredo Cornejo exige que Luis Petri no sea candidato a gobernador. Asimismo, en Santa Fe, Maximiliano Pullaro fijó sus PASO provinciales para el 12 de abril y la general para el 13 de junio; allí Carolina Losada pide su reelección para apoyar, mientras Eduardo Galaretto acompaña. Sin embargo, Maximiliano Abad, Flavio Fama y Daniel Kroneberger insisten en mantener las primarias, al tiempo que los senadores del PRO alineados con Mauricio Macri (Martín Goerling Lara, Andrea Cristina y Victoria Huala) rechazan suspender las PASO.
En contraposición, gobernadores como Raúl Jalil (Catamarca), Rolando Figueroa (Neuquén) y Claudio Vidal (Santa Cruz) aportarían cuatro votos con Julieta Corroza, Guillermo Andrada, Natalia Gadano y José Carambia. El oficialismo busca seducir también a Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones), Martín Llaryora (Córdoba) y Osvaldo Jaldo (Tucumán) para sumar a Flavia Royón, Carlos Arce, Sandra Decut, Alejandra Vigo, Beatriz Ávila y Sandra Mendoza. Mientras tanto, mandatarios como Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Carlos Sadir (Jujuy) carecen de senadores propios.
Mínimos avances: salud mental y el tratado internacional de patentes
A la par del empantanamiento electoral, la agenda legislativa general del oficialismo marcha a cuentagotas. Si bien Bullrich anunció un acuerdo previo con la UCR, el PRO y provinciales para la reforma de la Ley de Salud Mental, finalmente no obtuvo las firmas para conseguir el dictamen de comisión, esperando concretarlo durante el transcurso de esta semana.
Ante este panorama, si el oficialismo resolviera convocar a sesión para este jueves, solo podría tratar proyectos con aval como la Ley Hojarasca, la Ley de Mercado Voluntario de Carbono y el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT). Este convenio internacional —firmado en 1970 y aprobado en 1998 pero retocado para su sanción definitiva— incluirá una reserva en su Capítulo II orientada a resguardar la producción de las industrias farmacéuticas nacionales.
