El fútbol mundial vivió su jornada más desgarradora y gloriosa con la despedida definitiva del máximo ícono de la historia deportiva argentina.
Entre lágrimas, aplausos y cánticos que retumbaron en todo el país, el emblemático capitán le puso punto final a un ciclo dorado e irrepetible vistiendo la camiseta albiceleste, dejando un legado indestructible marcado por la resiliencia, la gloria y un amor incondicional por los colores de su patria.
De la frustración y el dolor a la gloria eterna en Qatar.
La carrera de Lionel Messi en la Selección Argentina fue un auténtico viaje del héroe que comenzó hace 21 años. Pese a haber podido representar a España, el astro rosarino eligió con el corazón vestir la camiseta celeste y blanca. Su camino internacional estuvo sembrado de alegrías iniciales, como el gol ante Serbia y Montenegro en el Mundial de Alemania 2006 o la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 junto a Ángel Di María. Sin embargo, la historia le reservó duras batallas: la eliminación en Sudáfrica 2010 con Diego Maradona como DT, la caída en la Copa América 2011 ante Uruguay y la dolorosa final perdida en el Mundial de Brasil 2014 frente a Alemania en el tiempo extra.
El karma pareció ensañarse tras perder las finales de la Copa América 2015 y la Copa América Bicentenario 2016 ante Chile, ambas por penales, desencadenando su célebre y desgarradora renuncia temporal. Tras volver por amor al país y salvar las Eliminatorias con tres goles ante Ecuador, padeció el convulsionado Mundial de Rusia 2018 bajo el mando de Jorge Sampaoli. Todo cambió drásticamente con la llegada de Lionel Scaloni: Messi asumió un liderazgo indomable, rompió la sequía levantando la Copa América 2021 en el Maracaná ante Brasil, conquistó la Finalissima frente a Italia y tocó el cielo con las manos en el Mundial de Qatar 2022 tras la histórica final ante Francia. La posterior consagración en la Copa América 2024 reafirmó una hegemonía histórica.
Su última gran batalla en el Mundial 2026 y las palabras finales del 10.
Con 39 años y ocho Balones de Oro, el capitán encaró su última epopeya en la Copa del Mundo 2026, marcando goles ante Argelia, Austria y Jordania en fase de grupos. La Selección superó a Cabo Verde en el alargue durante dieciseisavos, logró una remontada heroica ante Egipto en octavos con un gol clave del ’10’, eliminó a Suiza en cuartos con tanto de Julián Álvarez y derrotó a Inglaterra en semifinales con un cabezazo agónico de Lautaro Martínez tras asistencia del capitán. En la final ante España, mermados por el desgaste físico y jugando con un hombre menos, cayeron ajustadamente con un gol de Ferran Torres en el minuto 106. Messi se despidió consagrado como el segundo máximo goleador histórico y el mayor asistidor en la historia de los mundiales.
Tras atravesar el duro fallecimiento de su padre Jorge semanas después de la cita mundialista, Lionel regresó para una última exhibición ante Benín y se despidió ante su público rodeado por sus compañeros campeones de 2022 y referentes del ciclo 2014. «Hoy, nuevamente acá, me toca el día más triste de mi carrera, que es cuando le digo adiós a la Selección… Le agradezco a Dios de ser argentino, orgulloso de ser argentino y de haber cumplido mi sueño. Los quiero», expresó conmovido en su discurso final sobre el césped, dejando una herencia que vivirá para siempre en la memoria futbolística universal.
