Una nueva jornada de extrema tensión callejera paralizará el corazón de la Ciudad de Buenos Aires.
En medio de un clima de creciente conflictividad social y con duras acusaciones contra el plan económico del Poder Ejecutivo, la principal central obrera del país vuelve a desplegar todo su aparato gremial en las calles para rechazar la apertura comercial y advertir por el peligro inminente que enfrenta la matriz productiva nacional.
Tensión en las calles: hora, recorrido y consignas de la movilización
La convocatoria está fijada para este jueves a las 15:00, momento en el que las distintas organizaciones sindicales adheridas a la CGT se concentrarán en la intersección de Diagonal Sur y Perú para marchar en columna hacia el edificio del ex Ministerio de Industria. Bajo el emblemático lema “las Malvinas son argentinas, la industria nacional también”, los trabajadores fueron instados a marchar con ropa de trabajo, cascos y elementos representativos de sus actividades.
El triunvirato de conducción integrado por Jorge Sola (Seguros), Octavio Argüello (Camioneros) y Cristian Jerónimo (Vidrio) enfatizó que la industria representa «trabajo, soberanía y futuro». Sola señaló que el esquema económico impulsado por el presidente Javier Milei debería “permitir importar sin destruir la capacidad de producir y generar trabajo”, remarcando la urgencia de avanzar en una reforma impositiva que alivie la carga sobre el sector productivo ya que el país «no puede competir en igualdad de condiciones con productos fabricados bajo reglas laborales y estructuras de costos completamente diferentes».
En esta oportunidad no acompañarán otras centrales obreras ni movimientos sociales ajenos a la CGT, aunque tanto las dos CTA (Autónoma y de los Trabajadores) como los gremios universitarios se movilizarán el próximo jueves 15 en la 5° Marcha Federal Universitaria, jornada a la que la CGT ya confirmó que se sumará.
«Modelo de persianas bajas»: el feroz cruce cegetista contra Milei y Caputo
Desde el inicio de la gestión oficial, la central obrera mantiene una postura de abierta confrontación contra el plan de ajuste, la caída de la actividad y la destrucción del empleo. Denuncian que la apertura comercial promovida por el Gobierno junto al ministro de Economía, Luis Caputo, desencadenó un vertiginoso «proceso de desindustrialización, el cierre de PyMEs y la destrucción de miles de puestos de trabajo registrados», calificando el rumbo económico como un verdadero «modelo de persianas bajas».
Asimismo, los dirigentes cegetistas acusaron al mandatario nacional de vivir en una «realidad paralela» por negar la existencia de la recesión e ignorar «el sufrimiento social y el empobrecimiento de las familias trabajadoras». La protesta se da además en un marco de gestiones federales, luego de que Cristian Jerónimo se reuniera con el gobernador de La Pampa para reclamar por la defensa del empleo y la producción.
El movimiento obrero busca enviar un mensaje contundente al Gabinete para que entienda que en las calles está la voz de quienes defienden el futuro productivo del país.
