La directora del organismo, Kristalina Georgieva, destacó la disciplina fiscal de la Argentina en un contexto global de altos déficits. Aunque el resultado del primer semestre quedó por debajo de lo previsto y se recortó la estimación de PBI, los incumplimientos no pondrán en riesgo los desembolsos pendientes.
En el marco de las conversaciones para cerrar la tercera revisión del acuerdo, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, le anticipó al ministro de Economía, Luis Caputo, y al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, que el organismo dará por cumplidas las metas fiscales del primer semestre del año. La decisión se mantendrá firme a pesar de que los números definitivos quedaron levemente por debajo de los objetivos trazados.
Tras el encuentro mantenido con la comitiva argentina, la titular del FMI ponderó públicamente el esfuerzo de consolidación de las cuentas públicas:
“Excelente reunión con el ministro Luis Caputo y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili. Damos la bienvenida a las mejoras en los fundamentos económicos y la resiliencia, anclados en la disciplina fiscal mientras muchos países luchan con altos déficits”, expresó Georgieva en su cuenta oficial de X. Asimismo, agregó: “Nuestros equipos están trabajando estrechamente para finalizar las discusiones de la tercera revisión”.
La brecha fiscal del primer semestre y los ajustes del programa
El camino hacia esta instancia ya había requerido recalibraciones previas en el Staff Report de la segunda revisión. En ese tramo, el FMI aplicó un waiver que bajó la meta fiscal de junio desde los $8,458 billones iniciales a $6,861 billones.
Pese a ese margen de flexibilidad impulsado por la debilidad en el nivel de actividad económica, el resultado acumulado a mitad de año alcanzó los $6,287 billones, registrando un desvío de $574.000 millones. Sin embargo, la singularidad de que Argentina sostenga superávit fiscal frente a una tendencia global de déficit resulta un factor determinante para el aval de Washington.
A la par de este respaldo fiscal, el organismo sugiere atender el dinamismo de la economía real, tal como lo señalara la economista Gita Gopinath, sugiriendo implementar “medidas para que el crecimiento del PBI sea más generalizado”.
Recorte en la proyección de PBI e impacto en el Presupuesto 2027
El cierre de la revisión se da en paralelo a un reajuste en las previsiones macroeconómicas. Durante la presentación del informe de Perspectivas Económicas Mundiales (WEO) en Tailandia, el FMI recortó fuertemente la perspectiva de crecimiento para la Argentina en 1,4 puntos porcentuales, pasando de una estimación del 3,5% fijada en la segunda revisión a un 2,1%.
Este ritmo más moderado de actividad tiene su correlato en las proyecciones enviadas al Congreso:
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Meta fijada con el FMI: Mantenía un objetivo anual de superávit primario de $16,2 billones (equivalente al 1,4% del PBI).
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Proyección en el Presupuesto 2027: El proyecto en debate en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados estimó un superávit de $15,5 billones (1,3% del PBI).
Esta diferencia implícita de $700.000 millones refleja la adecuación de las metas a la realidad del consumo y la recaudación. No obstante, al tratarse de desvíos menores sobre metas consideradas exigentes desde el inicio del programa, el organismo no frenará los giros previstos por aproximadamente u$s 800 millones para lo que resta del año.
