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El presidente Alberto Fernández hizo un balance «claramente positivo» de su gira por Europa, donde visitó distintos países para buscar apoyo en la renegociación de la deuda, y anticipó que la búsqueda de mayores plazos de pago llevará «más tiempo» de negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

«Es un balance claramente positivo porque aquello que nos propusimos lo hemos logrado, que era pedirle a Europa que prestara particular atención a lo que estaba pasando en la negociación de Argentina con el FMI, la necesidad de que nos acompañe en aquellos que nos preocupa: tratar de buscar más tiempo en los plazos de pagos; eso va a demandar más tiempo pero insistimos en plantearlo», reseñó el mandatario.

En declaraciones al canal C5N, Fernández sostuvo que propuso al FMI la necesidad de «revisar la sobretasa, que es una tasa adicional que pagan aquellos países que han excedido su cupo crediticio». «Eso es exactamente lo que le pasó a Argentina cuando tomó el crédito», sostuvo el jefe de Estado, y graficó que «como consecuencia de eso nosotros, en vez de estar pagando un punto de interés, estamos pagando tres».

Para Fernández, «el mundo debe revisar esas prácticas que son muy nocivas para los países».

Horas antes de que Alberto Fernández se reuniera con la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, el Parlamento de China transmitió su respaldo a la Argentina en la renegociación de la deuda con el organismo. El mensaje lo dio el presidente del Parlamento, Li Zhanshu, en una videoconferencia que mantuvo con su par en la Cámara de Diputados argentina, Sergio Massa, y el jefe del bloque del Frente de Todos, Máximo Kirchner.

Según informaron desde la Presidencia de la Cámara baja, Zhanshu abogó por un acuerdo con el FMI que “contribuya a la estabilidad económica y financiera de la Argentina», y señaló que “las autoridades de ambos países pueden mantenerse en comunicación al respecto». También alentaron el ingreso de productos argentinos con valor agregado al mercado de su país.

Además, se acordó «seguir construyendo lazos y profundizar la diplomacia parlamentaria» a través del Grupo de Amistad Argentina-China, y se destacaron las coincidencias de ambos países en la forma de enfrentar la propagación del coronavirus, ya que ambos gobiernos «priorizaron la vida y la salud de los ciudadanos».

En la reunión, Massa y Kirchner –acompañados por el diputado Germán Martínez (Frente de Todos – Santa Fe), presidente del Grupo de Amistad– agradecieron «la cooperación de China desde el comienzo de la pandemia», en referencia al abastecimiento y el suministro de equipos médicos e insumos sanitarios en los primeros meses del 2020; y al acuerdo que permitió la compra de vacunas Sinopharm.

Del encuentro, que se concretó virtualmente a última hora del jueves, participaron también el secretario general del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de China, Yang Zhenwu; el titular de la Comisión de Asuntos Exteriores del mismo cuerpo legislativo, Zhang Yesuli; y el viceministro de Relaciones Exteriores de China, Xie Feng. A su vez, estuvieron acompañados por el embajador de la República Popular en la Argentina, Zou Xiaoli.

Fuente: Página 12

La reunión del presidente Alberto Fernández con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, representa un nuevo capítulo en las negociaciones que la Casa Rosada comenzó hace ocho meses para refinanciar los USD 45.000 millones del préstamo que el organismo otorgó al Gobierno de Mauricio Macri en 2018.

En el marco de ese encuentro, el Poder Ejecutivo espera contar con una señal fuerte de apoyo del Fondo para encaminar no solo el propio programa financiero que despeje los altos vencimientos que implica el acuerdo vigente en 2022 y 2023, sino que también implique un apoyo en la otra negociación clave que continuó el Gobierno en Europa esta semana: la postergación del vencimiento final con el Club de París.

Argentina y el FMI: diez claves

Monto: Desde junio de 2018, cuando el Gobierno de Mauricio Macri firmó el primer programa financiero hasta mediados de 2019, el Fondo Monetario envió a la Argentina unos USD 45.000 millones en envíos trimestrales. El acuerdo significaba un total de desembolsos por USD 57.100 millones, pero tras el revés en las elecciones para el macrismo, los giros de dólares desde Washington fueron interrumpidos.

El Gobierno de Alberto Fernández anunció que no continuaría con la agenda de pagos desde el FMI y que renegociaría la totalidad del acuerdo. El gran obstáculo que identificó el Frente de Todos tenía que ver, principalmente, con la hoja de ruta de devoluciones que debería encarar la Argentina: la mayor parte (cerca de USD 38.000 millones) debería ser reintegrados al Fondo solo entre 2022 y 2023.

Plazo: La duración del nuevo acuerdo con el FMI es uno de los aspectos centrales en la negociación. Desde que comenzaron las conversaciones formales en agosto pasado se conocieron distintas alternativas que surgieron dentro de la coalición de Gobierno. Por un lado, una postura de negociar con las reglas del juego vigentes, es decir, un programa con una duración máxima de 10 años, tal como lo prevén los acuerdos de facilidades extendidas (Extended Fund Facilities).

Pero también transcendió una idea pergeñada dentro del oficialismo de buscar una salida por fuera de los estatutos del FMI: un programa con 20 años de duración. La justificación fue que como el programa firmado durante el macrismo también habría escapado del reglamento del organismo, la renegociación también podría hacerlo. Una tercera opción fue expuesta por Guzmán recientemente: firmar un acuerdo a 10 años y, en caso de que el directorio del Fondo aprobara en los próximos años una nueva alternativa de programa con mayor duración, una cláusula daría derecho a la Argentina a sumarse a esa nueva alternativa y así ganar más tiempo.

Respecto a la hoja de ruta de la negociación, la primera intención oficial fue alcanzar un acuerdo durante mayo, algo que el equipo económico ya descuenta como imposible, por lo que la resolución quedaría recién para después de las elecciones parlamentarias.

Tasas de interés: Guzmán también se embarcó en la negociación de un nuevo esquema de tasas de interés del programa financiero con la Argentina, algo que desde el equipo económico consideran “sobrecargos”. Así lo planteó el ministro de Economía en una reunión del G24, un foro de naciones emergentes.

“Dado que éste es el año para que el FMI revise sus políticas de límites de acceso y de sobrecargos de tasas de interés, instamos al Fondo a corregir el carácter regresivo y procíclico de la política de sobrecargos y a considerar medidas específicas, como suspender dichos sobrecargos en este momento para ayudar a la recuperación económica de los países. Alentamos al FMI a seguir considerando una reducción permanente y significativa de los sobrecargos o su eliminación”, se indicó en uno de los párrafos del comunicado oficial.

Condiciones: Si bien desde el Gobierno evitaron hablar de condicionamientos, todos los programas de EFF que negocian los países con el FMI incluyen distinta metas macroeconómicas cuantitativas y cualitativas. Los acuerdos EFF tienen como meta asistir a países que tengan crisis de balanza de pagos en un mediano plazo “por problemas estructurales” que su economía tenga que resolver, según la definición que ofrece el FMI.

Además de la particularidad del plazo de duración (el más alto entre los programas previsto por el FMI), un acuerdo de este tipo implica un involucramiento más cercano del organismo en la solución de esos “problemas estructurales” que tenga el país, a través de reformas económicas como jubilatorias, laborales y fiscales.

En qué se avanzó: La discusión entre los técnicos del FMI y el equipo económico argentino inició desde hace meses conversaciones para llegar a un acuerdo sobre una hoja de ruta de la economía argentina. El organismo repite permanentemente que espera tener una noción del programa económico a mediano plazo del Gobierno antes de poder concretar la firma de un acuerdo.

Algunos aspectos relevantes del acuerdo como la meta de acumulación de reservas no representan un obstáculo mayor para el avance de las negociaciones, explicaron fuentes oficiales a Infobae, y afirmaron que una vez que se llegue a un consenso sobre el punto principal del tira y afloje, que es el sendero fiscal que afrontará el Poder Ejecutivo para reducir el déficit fiscal desde el 8% del PBI que alcanzó en 2020, la firma del acuerdo podría avanzar con rapidez.

¿Apoyo de los Estados Unidos? Gregory Meeks, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso estadounidense, aseguró que la Casa Blanca debería “hacer más” en la negociación de la Argentina con el Fondo Monetario Internacional y dijo que es necesario “encontrar una solución lo más rápido que se pueda”.

“Estados Unidos debería hacer más para encontrar una solución a largo plazo para Argentina. Lo primero que hay que hacer es juntar a todos en una mesa, para poder encontrar una solución a largo plazo para la reestructuración de la deuda argentina”, dijo Meeks al ser consultado sobre qué rol debería tener la Casa Blanca en la renegociación de su deuda con el Fondo Monetario. Desde febrero hay un proyecto de ley en el Congreso norteamericano firmado por 70 legisladores demócratas para que el FMI suspenda los pagos de “todos los servicios de la deuda” (capital e intereses) incluidos los vencimientos que tiene la Argentina.

El peso de cada país en el directorio: Los tres principales países con proporciones más altas de presencia en el directorio son Estados Unidos (16,52%, y además es el único que tiene poder de veto de las decisiones del directorio), seguido por China (6,15%) y Japón (6,09%). Entre los diez países con mayor peso hay tres que formaron parte del itinerario presidencial de esta semana.

Esos son Alemania, que ocupa el puesto número 4 con un 5,32% del poder de voto, Francia comparte el quinto lugar con Gran Bretaña ya que poseen el 4,03% del total. En séptimo lugar, Italia cuenta con un 3,02%. Más atrás, en el 13° puesto se encuentra España, con una presencia que equivale al 1,92% del directorio. Más atrás, Portugal tiene el 0,44%, por lo que incluso está más abajo de la Argentina, que tiene en el board del FMI un 0,66% del total.

Las internas en el Gobierno: El Fondo Monetario Internacional eligió recientemente no pronunciarse sobre el conflicto interno abierto en el Gobierno nacional por la política tarifaria entre el ministro Guzmán y el subsecretario de Energía, Federico Basualdo. De todas formas, el organismo reconoció al ministro de Economía como el “socio” dentro del Gobierno argentino en las negociaciones.

Semanas atrás, el director del Departamento del Hemisferio Occidental Alejandro Werner había marcado “diferencias significativas de opinión dentro de la alianza política” del Frente de Todos, lo que podía implicar un atraso en una resolución del nuevo programa financiero. Poco tiempo después el FMI anunció la renuncia de Werner, el último alto funcionario del organismo que tuvo participación activa en el acuerdo de 2018 con el Gobierno de Mauricio Macri.

Club de París: Los países que formaron parte del viaje oficial de Alberto Fernández, son además relevantes para la otra negociación que lleva adelante Martín Guzmán: la reprogramación de los pagos al Club de París. Más de la mitad de la deuda argentina al Club de París está concentrada en dos países: Alemania (37%) y Japón (22%). Más atrás le siguen Holanda (casi 8%), España (6,68%), Italia (6,29%) y Estados Unidos (6,28 por ciento).

El 30 de mayo vencen pagos por USD 2.419 millones entre capital e intereses de la deuda con el Club de París, aunque aún queda un margen estrecho de 20 días de negociación, motivo del viaje de Alberto Fernández a Europa esta semana. Luego del vencimiento corren 60 días de período de gracia que, de incumplirse, significaría un nuevo default soberano el 1° de julio próximo.

El Gobierno espera que un guiño del FMI sobre los avances en las negociaciones pueda redundar en una postergación de ese vencimiento y que eso abra una ventana de tiempo para renegociar las tasas de interés y el plazo de devolución, un acuerdo que había firmado Axel Kicillof en 2014.

Uso de los dólares “extra” del FMI: El FMI emitirá este año el equivalente a USD 650.000 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG, la moneda del Fondo). Como la Argentina tiene una participación equivalente al 0,66% del capital del organismo, recibirá en torno a USD 4.350 millones de esa emisión.

El senador Oscar Parrilli, cercano a la vicepresidenta Cristina Kirchner, presentó un proyecto que insta al Palacio de Hacienda a destinar los fondos que aportará el Fondo en agosto para ayuda social en medio de la pandemia. “Si nosotros utilizamos los derechos de giro para pagar la deuda que tenemos vamos a terminar ampliando la desigualdad con el resto de los países que van a recibir fondos y, además, van a recibir lo que nosotros paguemos”, manifestó la semana pasada Parrilli en la discusión en comisión.

Fuente: Infobae

La titular del FMI adelantó que consultará con los miembros de la entidad sobre este tema. “Nuestro objetivo sigue siendo ayudar a la Argentina a construir un futuro económico próspero para todos”, dijo tras el encuentro con el presidente Alberto Fernández.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, sostuvo que, durante el encuentro de una hora y media con el presidente Alberto Fernández en Roma tomó «nota de su solicitud de reformar la política de sobrecargos» del organismo y adelantó que consultará con los miembros de la entidad sobre este tema.

“Nuestro objetivo sigue siendo ayudar a la Argentina a construir un futuro económico próspero para todos”,dijo Georgieva en un comunicado de prensa difundido tras el encuentro que compartió esta mañana con el presidente argentino.

En el texto, la titular del Fondo destacó que mantuvo una «reunión muy positiva» con el mandatario y remarcó: «Fue un verdadero placer conocer finalmente al presidente Fernández cara a cara, que destacó los beneficios del diálogo en persona».

Es que el encuentro de 90 minutos que mantuvieron hoy en hotel Sofitel de Roma, donde se hospeda el mandatario en el marco de la gira por Europa que realiza esta semana, fue la primera reunión presencial entre ambos líderes, luego de haber mantenido varias videoconferencias.

El Senado de la Nación comenzó a debatir un proyecto de declaración para solicitar que la próxima emisión de Derechos Especiales de Giro (DEG) del Fondo Monetario Internacional (FMI) se apliquen a financiar la puesta en marcha de políticas públicas destinadas a resolver los problemas derivados de la pandemia por coronavirus que afecta a la Argentina.

La iniciativa solicita al Ministerio de Economía que los fondos que recibirá el país por parte del Fondo Monetario Internacional en concepto de Derechos Especiales de Giro se utilicen para resolver cuestiones derivadas de la pandemia de coronavirus.

La misma fue presentada por el legislador oficialista neuquino Oscar Parrilli y comprende a fondos por un total estimado en 4.350 millones de dólares, que llegarán en los próximos meses al país.

El proyecto solicita que el monto se destine a políticas sanitarias, de reducción de la pobreza, educación, vivienda y generación de trabajo y “no al pago de la deuda por capital, intereses o gastos, que el país mantiene con dicho organismo financiero internacional y/o con otros países englobados en el Club de París”.

De acuerdo con la lista de oradores, la discusión del tema se extenderá durante más de dos horas.

Fuente: Telam

Luego de que lo hiciera Portugal, España respaldó este martes a Argentina en sus gestiones por la enorme deuda que tiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI), durante una gira que realiza por la región el mandatario argentino, Alberto Fernández.

En la segunda parada de su periplo europeo, en la capital española, el líder peronista de 62 años se reunió con el rey Felipe VI y luego con el presidente del gobierno, el socialista Pedro Sánchez.

Este último anunció que corresponderá con un viaje el 8 y 9 de junio a Argentina al frente de una delegación de ministros y empresarios, al destacar la «extraordinaria salud y vigor» de las relaciones con el país sudamericano, de quien España es el principal socio comercial de la Unión Europea y segundo inversor extranjero por detrás de Estados Unidos.

«Trabajamos desde el gobierno de Argentina y el gobierno de España por revisar por ejemplo el mecanismo de sobretasas que tiene el FMI y que está evidentemente dañando y mucho las posibilidades financieras de Argentina, esto lo apoyamos», señaló Sánchez en rueda de prensa junto a Fernández.

El presidente argentino agradeció a su vez el apoyo que España «nos ha dado uno y otra vez con nuestros planteos (…) frente a la inmensa deuda que nuestro gobierno heredó» de la administración previa del liberal de derecha Mauricio Macri (2015-2019).

En Lisboa, primera escala de su viaje europeo para cosechar apoyos a su plan de posponer pagos de la deuda con el FMI y el Club de París, Fernández recibió un espaldarazo del gobierno de Portugal.

Posteriormente visitará París y Roma, donde culminará con una audiencia de su compatriota el papa Francisco en la Santa Sede.

Argentina, enfrascada en una lenta negociación sobre los términos del gigantesco crédito, debe devolver en los próximos tres años casi la totalidad de los casi 45.000 millones de dólares que el FMI prestó al gobierno de Macri, para evitar en 2018 un colapso financiero y un default de los principales bonos estatales en dólares.

También debe enfrentar este año un vencimiento por 2.400 millones de dólares con el Club de París.

– Financiación y vacunas –

Ante el golpe que ha supuesto la pandemia del coronavirus a las economías, Pedro Sánchez recordó que su gobierno aboga por «abrir vías de financiación internacional» de las organizaciones multilaterales «para los países de renta media», como Argentina.

Asimismo, destacó que su gobierno aprobó este martes un plan para vigorizar las exportaciones e inversión extranjera de España, afectados por la pandemia, que podría movilizar unos 5.600 millones de dólares en dos años, «donde situamos a América Latina, y en particular Argentina» entre los destinos prioritarios.

Ambos mandatarios coincidieron en hacer un llamado a la liberalización de las patentes de las vacunas para enfrentar la pandemia, que ha impactado con fuerza tanto a España como a Argentina.

Por otro lado, España afirmó que seguirá impulsando la ratificación del bloqueado acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, según indicó el Ministerio de Asuntos Exteriores en un comunicado tras un encuentro entre la ministra española Arancha González y su homólogo argentino Felipe Solá.

«El gobierno de España lleva meses desplegando una intensa labor, en múltiples frentes, dirigida a facilitar el consenso a favor de la ratificación de este acuerdo, del que se derivarán grandes ventajas para sus ciudadanos», señaló el comunicado.

El acuerdo, concluido en 2019 tras más de 20 años de negociaciones, busca crear un mercado de 750 millones de consumidores entre los 27 países de la UE y Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay), pero su ratificación se frenó por la preocupación derivada de los incendios y la deforestación en la Amazonía desde la llegada al poder del brasileño Jair Bolsonaro.

Fuente: France 24

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Gregory Meeks, pidió apoyar a Argentina en la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), al abogar por encontrar una «solución a largo plazo» para la reestructuración de la deuda.

«Estados Unidos debería hacer más para encontrar una solución a largo plazo para Argentina en las conversaciones de reestructuración de deuda», sostuvo Meeks como parte de su disertación en el Council of the Americas.

El legislador estadounidense, clave en la administración del presidente demócrata Joe Biden, planteó que la participación de su país en la negociación de Argentina con el FMI «debe consistir en que todos se sienten a la mesa para encontrar una solución a largo plazo para la reestructuración de la deuda».

«Si bien es vital mantener la confianza en los organismos de crédito internacionales, también es fundamental que reunamos a todas las partes interesadas para encontrar una solución y hacerlo lo más rápido posible», subrayó Meeks.

El legislador planteó además que Estados Unidos debe asegurarse de que cualquier acuerdo con el FMI «no prolongará los desafíos económicos que también enfrenta el país» durante la pandemia de coronavirus.

«No se puede seguir ignorando que Argentina y el resto de la región están sufriendo las consecuencias de la pandemia», puntualizó el legislador.

El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, había mantenido una videoconferencia con Meeks a mediados de abril.

Con Martín Guzmán en Europa buscando la semana pasada respaldo a su estrategia para la deuda y el gobierno nacional intentando contener con más controles la explosión de los precios en la Argentina, las discusiones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) pasaron a un segundo plano. Pero Kristalina Georgieva y los principales funcionarios del staff dejaron definiciones en las últimas dos semanas, durante la Reunión de Primavera del organismo, que por segundo año seguido fue virtual, que mostraron la mirada que predomina sobre los problemas del país y el futuro del nuevo acuerdo.

  1. La inflación está suelta

Durante la presentación del panorama económico mundial del Fondo, la economista jefe del organismo, Gita Gopinath, ofreció un diagnóstico lapidario sobre la economía al indicar que las expectativas inflacionarias “no están bien ancladas” –lo que suele anticipar un mayor problema con los precios en el futuro– y todavía resta mucho por hacer para terminar de estabilizar la economía.

“Por supuesto, persisten los desafíos. La inflación se mantiene alta, las expectativas de inflación no están bien ancladas”, advirtió Gopinath, al responder una pregunta sobre la Argentina durante la presentación del informe insignia del Fondo. “Entonces, claramente hay mucho más por hacer en términos de estabilización macroeconómica. El gobierno claramente está trabajando muy duro en ello, y estamos en una estrecha colaboración con la Argentina para ayudar a construir un marco social y económico sólido”, agregó.

  1. Falta un programa para controlar los precios

Alejandro Werner, el director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, sigue las negociaciones entre el staff y Guzmán en segunda fila. Werner es el único funcionario del Fondo que participó de las discusiones con el gobierno de Mauricio Macri y sigue involucrado, aunque en la primera línea aparecen Julie Kozack y Luis Cubeddu. Al presentar los pronósticos del Fondo para América latina, Werner dijo que la Argentina necesita avanzar en un programa de políticas públicas para domar la inflación, un reclamo compartido por varios economistas, quienes advierten que los controles de precios son insuficientes para frenar el alza del costo de vida.

“Claramente una economía con inflación elevada sí genera preocupación, y la inflación en la Argentina es elevada y ha sido elevada durante los últimos cuatro años y es un reto importante bajarla”, indicó Werner. “Y para bajar la inflación es importante llevar a cabo la implementación de un marco macroeconómico y de políticas macroeconómicas conducentes a una inflación más baja y también a medidas que ayuden a la coordinación de expectativas con respecto a un nivel más bajo de inflación”, insistió.

  1. La fecha del acuerdo depende del Gobierno

Desde principios de este año, la expectativa anclada en Estados Unidos y en la Argentina es que el Gobierno prefiere postergar un nuevo acuerdo con el Fondo hasta después de las elecciones legislativas para evitar pagar el costo político de un ajuste mayor. Desde la Casa Rosada y el Ministerio de Economía niegan una postergación adrede, y prefieren, en cambio, indicar que buscan el mejor acuerdo posible y eso lleva tiempo. Guzmán puso como plazo tentativo mayo o junio, pero a la vez ató el nuevo acuerdo a la construcción de “consensos políticos”, dentro y fuera de la Argentina. La negociación no tiene fecha.

Ante ese escenario, Werner se preocupó por remarcar que el Fondo está en condiciones de avanzar “muy rápidamente” hacia un nuevo programa, y dijo que “la decisión de cuándo está mucho más del lado de las autoridades argentinas que de nuestro lado, y ellos decidirán de manera clara el entorno en el cual se toman estas decisiones cuál es el mejor momento. Si hay demoras, están en Buenos Aires. El enviado de Biden a la Argentina, Juan González, dejó un mensaje similar en Buenos Aires cuando afirmó que la Argentina determinará “dónde terminan las negociaciones con el FMI”.

Werner había dicho antes en un seminario con inversores organizado por S&P Global que la interpretación en el FMI es que el Gobierno siente que es mejor encarar el tramo final de la negociación después de las elecciones legislativas de octubre, y que parecen existir “diferencias significativas” en el oficialismo sobre el rumbo a seguir.

  1. Es difícil que prosperen los pedidos de Cristina Kirchner

El Gobierno quiere mejorar las condiciones que ofrece el Fondo para refinanciar la deuda de Macri. Más plazo y menos tasa. Ese reclamo, que surgió primero del cristinismo y luego se convirtió en bandera oficial, demanda una cruzada diplomática que el presidente Alberto Fernández equiparó a la ofensiva que lanzó el gobierno de Cristina Kirchner contra los fondos “buitres”, que terminó en una declaración de la Asamblea General de las Naciones Unidas favorable a la postura argentina.

Prolongar el plazo del acuerdo que negocia la Argentina de 10 a 20 años –algo que debería ocurrir para todos los países, no solo para la Argentina– está fuera de la agenda del FMI. Pero este año sí habrá una revisión del costo de los préstamos del organismo . El Gobierno quiere eliminar la sobretasa que paga por haber tomado un crédito de “acceso excepcional”. La directora del FMI, Kristalina Georgieva, la defendió.

“El Fondo está haciendo su revisión periódica de nuestros cargos. Y ese es el momento en que se pueden discutir este tipo de cuestiones”, respondió Georgieva.

Hay una razón por la que el Fondo ha introducido en el pasado recargos por el acceso excepcional, y es crear un incentivo para que los países ingresen y salgan de los programas de la manera más eficaz y rápida posible. Dado que el Fondo es una institución que concede préstamos a los países la mayoría de las veces cuando se enfrentan a dificultades, eso plantea un alto riesgo y, por lo tanto, requiere que el Fondo también construya para la membresía, no para la administración, para la membresía, solidez a través de equilibrios preventivos”, indicó.

  1. La recuperación será modesta

Los números duros del organismo sobre la economía argentina hablan de un rebote, cuanto menos, modesto. El Fondo mejoró casi todos sus números para la economía global, incluidos los de la Argentina. La economía se recuperará un 5,8% este año. Pese a la mejora del panorama, el Fondo prevé que el rebote se desinfle con una magra expansión del 2,5% el año próximo, y volvió a advertir por el alza del costo de vida y los desequilibrios de la economía. Guzmán cree que la reactivación será un poco más vigorosa, cercana al 7 por ciento.

A pesar de que la recuperación del país está por arriba de las expectativas de unos meses atrás, la reactivación será más débil a la de otras economías emergentes, e incluso a la de algunas potencias que pudieron desplegar más recursos para enfrentar el golpe del coronavirus, y accedieron más rápido a las vacunas aprobadas contra el virus. Para el FMI, la recuperación quedó atada a la carrera entre las nuevas variantes y las vacunas, a las que el país ha accedido con enormes dificultades.

El Fondo también advirtió por el impacto de las restricciones y la ausencia de clases América latina es la región que más clases perdió debido a la pandemia, señaló el FMI. Si la pérdida de clases no se compensa, eso genera una pérdida de bienestar futuro. Werner y su equipo indicaron que es difícil cuantificar las pérdidas de aprendizaje, pero un análisis concluyó que el ingreso de los estudiantes de entre 10 y 19 años podría ser, en promedio, “un 4% más bajo a lo largo de su vida si no se compensan los días de clase perdidos en 2020″.

Los cinco mensajes del FMI al país

  • La inflación está suelta. “La inflación se mantiene alta, las expectativas de inflación no están bien ancladas”, advirtió la economista jefe del organismo, Gita Gopinath.
  • Falta un programa para contener los precios. “Para bajar la inflación es importante llevar a cabo la implementación de un marco macroeconómico”, dijo Alejandro Werner, el director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI,
  • La fecha del acuerdo depende del Gobierno. “La decisión de cuándo está mucho más del lado de las autoridades argentinas que de nuestro lado”, dijo Werner.
  • Es difícil que prosperen los pedidos de Cristina Kirchner.
  • La recuperación será modesta. Según el FMI, el PBI argentino crecerá un 5,8% este año, luego de la caída del 9,9% de 2020.

Fuente: La Nación

Si bien aún no regresó a Buenos Aires, el ministro de Economía, Martín Guzmán, no pudo lograr el respaldo decidido de las autoridades europeas para que el Club de París le conceda una prórroga en los plazos de vencimientos del acuerdo firmado en 2014 y le repitieron que primero Argentina debe sellar un convenio con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Guzmán está cerrando por estas horas su gira en Europa, más precisamente en Moscú , que transcurrió durante más de una semana, visitando Alemania, Italia, España, Francia y por último Moscú y el objetivo trazado fue conseguir el respaldo de los directores europeos para que el FMI conceda un programa de mayor plazo del previsto en el estatuto del organismo y “estirar los vencimientos con el Club de París”.

Tanto fuentes de Gobierno como allegados a la negociación con los organismos internacionales coincidieron en la insistencia del Poder Ejecutivo de lograr un acuerdo de más de 10 años de plazo con el FMI, algo que no está contemplado en los estatutos.

“Tuvo buenas reuniones pero aún no pudo avanzar en los aspectos sustanciales de este tema”, admitió una de las fuentes consultadas.

Según esos mismos funcionarios, en Europa Guzmán tuvo “reuniones positivas” en cuanto a la comprensión de la situación de la Argentina, derivada del endeudamiento récord del Gobierno anterior y de los efectos de la pandemia.

“Ellos consideran que los acuerdos con el FMI ya están estipulados y es imposible cambiarlos”, recalcó uno de los funcionarios, en referencia a un convenio por más de 10 años, como presiona el ala dura del Gobierno.

Cuando regrese el próximo miércoles a Buenos Aires, Guzmán continuará analizando con su gabinete la estrategia a seguir, en función de las respuestas que recibió en ese tema.

Las respuestas fueron similares con todos los funcionarios que se entrevistó y tampoco pudo avanzar en un acuerdo “rápido” con el Club de París para renegociar el vencimiento de 2.400 millones de dólares que debe enfrentar Argentina a mediados de mayo.

Las reservas del BCRA superaron la barrera de los US$ 40.000 millones

Sin dudas, ahora el tiempo empieza a jugar en contra del Gobierno, ya que no le quedan muchos opciones para evitar el pago de semejante vencimiento, más teniendo en cuenta que las reservas de libre disponibilidad del Banco Central, si bien hubo un leve recupero en los últimos tres meses, las mismas no superan los 3.500 millones de dólares.

Presión por el vencimiento

“Tenemos los dólares para pagar el vencimiento, pero lo ideal sería reprogramarlo, pero por ahora es un tema difícil”, admitió otra fuente consultada, quien en principio descartó que se vaya a incumplir con el Club de París.

Según una importante fuente del mercado, el problema de incumplir con ese grupo acreedor son las cláusulas del mismo, ya que en una de ellas hay una penalidad de unos 2.000 millones de dólares si la Argentina no paga en tiempo y forma.

Esa cláusula forma parte del polémico acuerdo que llevó adelante en mayo de 2014 el entonces ministro de Economía y actual gobernador bonaerense, Axel Kicillof.

En las últimas horas, el ministro Guzmán admitió el tema central de los plazos para el acuerdo con el FMI y posteriormente con el Club de París.

Francisco con Guzmán, mucho más que un gesto del Papa argentino

En esas declaraciones, Guzmán considerdó que sería «valioso» poder cerrar el acuerdo con el FMI en mayo o temprano en junio, al entender que de lo contrario el debate político local obligará a hacerlo luego de las elecciones legislativas.

El funcionario consideró que el plazo se encuentra con la dificultad de «los múltiples consensos que se deben alcanzar”.

El titular del Palacio de Hacienda volvió a referirse a que cuando una deuda se vuelve insostenible «hay una responsabilidad compartida» entre el deudor y el acreedor.

«Esa responsabilidad compartida implica que todas las partes deban sentarse a la mesa sobre el principio de la buena fe en resolver un problema, que tiene implicancias para todas las partes. Eso es lo que está ocurriendo con el FMI y con el Club de París ocurre lo mismo», aseguró el ministro.

En el mismo sentido, reseñó que la Argentina le está pidiendo al Fondo «esta nueva renegociación porque la deuda no es sustentable, y al Club de París un poco más de tiempo».

Precisamente sobre los plazos que maneja el Gobierno para un eventual entendimiento con el FMI, el ministro afirmó que «si el acuerdo se pudiese alcanzar en mayo, eso por supuesto que sería un resultado valioso».

«Si no se alcanza en mayo, lo que luego ocurre es que están las elecciones de medio término. Dada la envergadura del debate que se va a estar llevando a cabo, no sería lo más sensato que ese debate se dé en el medio de un proceso de elecciones», entendió al ratificar: «O se llega a un acuerdo en mayo o temprano en junio o efectivamente sino tendrá que ser luego de las elecciones», concluyó.

En el gobierno nacional consideran positiva la gira que el ministro de Economía, Martín Guzmán, comenzó el domingo pasado en Berlín y que luego continuó por Roma, Madrid y París, con el objetivo de conseguir el respaldo de los países del Viejo Continente en las negociaciones que la Argentina encarará con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un nuevo programa de financiamiento y en la deuda con el Club de París.

Antes de partir con destino a Moscú, en el último tramo de la gira que inicialmente concluía en París, Guzmán se reunió con su par francés Bruno Le Marie y con el presidente del Club de París, Emmanuel Moulin.

«Seguimos edificando consensos sobre las relaciones de la Argentina con el FMI y el Club de París, uniendo esfuerzos por un multilateralismo más sano para el mundo», resumió el ministro argentino luego de ambos encuentros,

Sobre la reunión con Moulin, Guzmán dijo que «se acordó trabajar de forma constructiva para que el país pueda tener una capacidad sostenible de cumplir con sus compromisos».

«Seguimos edificando consensos sobre las relaciones de la Argentina con el FMI y el Club de París, uniendo esfuerzos por un multilateralismo más sano para el mundo»
MARTÍN GUZMÁN

El funcionario argentino mantuvo, durante su gira por Europa, encuentros con los ministros de Economía y Finanzas de Alemania, Italia, España y Francia, y obtuvo apoyo para avanzar en la renegociación del programa argentino con el FMI y la deuda con el Club de París, aunque no trascendieron detalles de las negociaciones políticas.

«La gira por Europa consistió en buscar apoyos. En ese sentido las reuniones que se obtuvieron fueron muy buenas; y esto se ratificó en el excelente encuentro que tuvo Guzmán con su par francés», expresaron fuentes del entorno del ministro a Télam.

La sorpresa en la gira de Guzmán fue que la misma se extendió hasta Rusia, donde el ministro «dialogará con las autoridades rusas sobre las negociaciones con el FMI y sobre la necesidad de avanzar en reglas para que haya un aumento en la liquidez global del cual se beneficien los países de ingresos medios», indicaron desde la cartera económica.

«La confirmación de las reuniones con los funcionarios rusos llegó durante la gira y es una buena noticia», consideraron desde el entorno de Guzmán.

Las reuniones con las autoridades rusas se pautaron para el lunes y a la mismas se sumará la asesora presidencial Cecilia Nicolini, con quien avanzarán en la profundización de la relación de cooperación estratégica con Rusia.

Además, Guzmán mantendrá un encuentro con su par de Finanzas ruso, Anton Siluanov, y con representantes de la Cancillería.

En este raid de reuniones, Guzmán buscará también avanzar en el impulso a inversiones para la producción de la vacuna Sputnik V en la Argentina.

Las negociaciones con el Fondo

En el aspecto técnico de las negociaciones con el FMI, las negociaciones alcanzaron «un nivel de entendimiento» para avanzar en un acuerdo.

Así lo confirmó el jueves último el director del Departamento Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, quien expresó que la relación se da «de manera muy constructiva y se están llevando a cabo negociaciones concretas y ponen al Gobierno en una posición de cerrar un acuerdo en cuanto el Gobierno lo crea conveniente».

«En términos técnicos hemos avanzado», señaló el directivo del FMI durante un contacto con la prensa al ser consultado sobre el estado de las negociaciones.

«En términos técnicos hemos avanzado»
ALEJANDRO WERNER

Sobre el momento en que sería posible un acuerdo, respondió: «El cuándo (de un acuerdo) está más del lado de las autoridades argentinas que de nuestro lado, y ellos decidirán de manera clara el entorno de cual es el mejor momento».

La Argentina y el FMI negocian la reprogramación de 45.000 millones de dólares de deuda, en el marco de un año electoral y de pandemia de coronavirus.

Guzmán resaltó durante la gira que «la construcción de consensos entre los accionistas del FMI sobre el valor de los fundamentos del programa que estamos diseñando desde Argentina es necesaria para lograr un acuerdo», dijo.

El presidente Alberto Fernández resumió la semana pasada el pedido argentino al Fondo Monetario de «revisar» las tasas y los «tiempos» de los créditos, en medio de la crisis por el coronavirus.

«Aspiro a que se revise todo, que se revisen las tasas y los tiempos para pagar la deuda», sostuvo el Presidente desde la residencia de Olivos, donde participó virtualmente del encuentro del Consejo Económico y Social mientras se recuperaba de la Covid-19.

Alberto Fernández resumió la semana pasada el pedido argentino al Fondo Monetario de «revisar» las tasas y los «tiempos» de los créditos.

Al respecto, el Comité del FMI avanzó en estas discusiones, donde se definió una hoja de ruta con medidas «históricas» que beneficiarán a todos los países, en esta crisis sin precedentes.

El mayor consenso fue el de avanzar con una emisión excepcional de la moneda del FMI (DEG) para incrementar las reservas mundiales por US$ 650.000 millones, y en una reasignación de esos DEG adicionales para países más vulnerables.

La titular del FMI, Kristalina Georgieva, sostuvo que esta iniciativa «proporcionará un impulso de liquidez sustancial a todos nuestros miembros, especialmente a los más vulnerables».

Para la Argentina significarán más de US$ 4.354 millones adicionales en reservas.