Un hecho tan insólito como escandaloso sacudió el área céntrica durante las primeras horas de ayer.
Un peligroso delincuente con un prontuario de terror irrumpió en un centro médico para apoderarse de un insólito botín y terminó siendo cazado de la manera más insospechada en plena vía pública por una de las propias empleadas del establecimiento.
El hecho se desencadenó a las 09:20 de la mañana sobre la calle Gobernador Maíz, cuando una trabajadora de un conocido consultorio de ecografías divisó al sospechoso caminando tranquilamente por la calle portando el objeto sustraído, por lo que dio rápido aviso a la policía.
La audaz persecución y captura en pleno microcentro
Alertados por el desesperado llamado, los efectivos policiales montaron un veloz operativo de cerrojo que culminó con la interceptación del sujeto en la concurrida intersección de las calles Gobernador Maíz y Belgrano. Al momento de proceder con la identificación del individuo, los uniformados constataron que se trataba de un hombre de 32 años con un frondoso historial delictivo y numerosos antecedentes sobre sus espaldas.
Sorprendentemente, al momento de ser reducido por la patrulla, el delincuente llevaba consigo de manera descarada una sandwichera manual de hornalla. El electrodoméstico había sido sustraído apenas un día antes desde el sector de la cocina del mencionado centro de ecografías.
El elemento recuperado y la situación judicial del detenido
En el lugar de la aprehensión se presentó la propietaria del elemento, una profesional médica de 51 años, quien reconoció sin margen de dudas la sandwichera como de su propiedad.
Ante la contundencia de las pruebas y la flagrancia de la situación, el fiscal de turno tomó intervención en la causa y dispuso que el malviviente permanezca alojado en los calabozos de la dependencia policial bajo el cargo de robo, a la espera de la correspondiente audiencia de control de detención ante la Justicia.
