El desarrollo de la economía sustentable y el aprovechamiento de los recursos oceánicos volvieron a posicionar a la Patagonia en el centro de las miradas del sector productivo internacional.
En el marco de un trascendental encuentro de innovación, una inédita iniciativa vinculada a la acuicultura marina captó la atención de especialistas, emprendedores e inversores de la región tras exponer el inmenso potencial comercial, ambiental y de desarrollo socioeconómico que ofrece el cultivo de algas en las aguas del sur argentino.
Furor por la primera Granja Marina Regenerativa del país en Comodoro
La Granja Marina Regenerativa de San Julián, pionera en su tipo en toda la Argentina, despertó gran fascinación entre investigadores y emprendedores de Argentina y Chile durante la 12ª Expo Industrial, Comercial e Innovación Tecnológica llevada a cabo en Comodoro Rivadavia. La propuesta, impulsada por la Fundación Por el Mar, se presentó formalmente en el foro “Economía del mar, la pesca y el futuro de la acuicultura”, donde se debatieron distintos proyectos acuícolas clave para el territorio austral.
Noel Miranda, referente de la fundación en Puerto San Julián, remarcó que este tipo de eventos representan «una oportunidad para mostrar un proyecto que todavía resulta novedoso para muchas personas», destacando además el intercambio con científicos argentinos para nutrirse de conocimientos de colegas de todo el país. Por su parte, Betania Viegas, integrante del CID Mar Austral de la Agencia Comodoro Conocimiento y Desarrollo, detalló que la meta del foro radicó en «poner en valor y dar reconocimiento a las distintas iniciativas de la región patagónica, tanto del lado chileno como del argentino», confirmando incluso intenciones de visitar la granja a futuro para sostener actividades de divulgación y transferencia técnica.
Capacidad productiva, usos de derivados e integración comunitaria
La líder operativa de la granja, Laura Wolinski, resaltó las principales consultas del público asistente, indicando que «hubo mucho interés por conocer la capacidad productiva de la granja, los usos que luego van a tener los derivados de las algas y los tiempos de producción». Asimismo, se registraron numerosas inquietudes acerca del procedimiento necesario para sumar a más personas a las tareas de cultivo directo de algas en las aguas de la bahía de San Julián.
Este fuerte interés por integrar a nuevos productores a la actividad no solo busca diversificar la matriz económica patagónica, sino también crear empleos vinculados a la conservación de los ecosistemas marinos. Para las autoridades y referentes del proyecto, afianzar alianzas estratégicas con otros trabajadores del mar resulta primordial para fortalecer las bases del emprendimiento, consolidando un modelo productivo sostenible que promete transformar la relación entre la comunidad y el Atlántico Sur.
