Un clima de profunda incertidumbre legislativa e intensas negociaciones a puerta cerrada sacude el corazón del oficialismo en una semana determinante para su agenda parlamentaria.
Con el calendario electoral ajustándose de manera acelerada, la cúpula del Gobierno busca destrabar proyectos clave en el Congreso y alinear posturas frente a las notorias grietas que amenazan sus estrategias de alianzas estratégicas e iniciativas económicas.
Tensión presupuestaria por Discapacidad y cruces por los acuerdos provinciales
Bajo la conducción de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, la mesa política volvió a reunirse para encarar el debate de iniciativas pendientes en vísperas de una sesión clave en la Cámara de Diputados. El temario incluye leyes sensibles como la Inviolabilidad de la Propiedad Privada, el endeudamiento familiar y el proyecto de Discapacidad.
Este último generó serias diferencias internas entre el ala política y el Ministerio de Economía debido a las concesiones presupuestarias otorgadas a bloques aliados, las cuales chocan con la pauta de ajuste fijada para el Presupuesto 2027 y provocaron reparos públicos del secretario de Hacienda, Carlos Guberman.
A este escenario se suma la falta de consenso respecto a los tiempos para cerrar alianzas con los gobernadores: el entorno de los Caputo presiona por acelerar las definiciones, mientras que la conducción de los Menem aboga por un esquema de cautela.
Freno a la reforma electoral y postergación de leyes clave
El oficialismo tampoco logra consolidar acuerdos en torno a la reforma electoral en el Senado, la cual resulta vital para sus proyecciones políticas hacia 2027. Mientras algunos sectores creen que la gestión deberá limitar sus aspiraciones a suspender las PASO en 2027, dirigentes como Diego Santilli confiaban en obtener los votos necesarios para aprobar el proyecto integral.
Asimismo, las dificultades para construir consensos obligaron a postergar el tratamiento de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional sobre la cuestión Malvinas, la cual se pretendía incluir en la sesión parlamentaria inmediata. Por el momento, Balcarce 50 mantiene un panorama incierto sin un cronograma definido para tratar las leyes estratégicas.
