El Presidente se reunió en Balcarce 50 con Christopher Landau para afianzar la alianza estratégica con la administración de Donald Trump.
En un nuevo gesto de alineamiento geopolítico y diplomático con los Estados Unidos, el presidente Javier Milei encabezó este viernes una reunión de alto nivel en su despacho de la Casa Rosada con Christopher Landau, vicesecretario de Estado del país norteamericano.
Cumbre bilateral en Balcarce 50 y la sintonía geopolítica con Washington
El diplomático, quien se desempeña como el segundo al mando del secretario Marco Rubio,arribó a la Argentina tras una visita oficial a Paraguay en el marco de una gira regional que se extenderá hasta el próximo 26 de octubre.
El encuentro privado entre el mandatario argentino y el alto funcionario de la gestión republicana conducida por Donald Trump buscó ratificar la estrecha sintonía política entre ambas administraciones. Aunque de momento las autoridades oficiales evitaron brindar detalles minuciosos del intercambio en el despacho presidencial, la visita forma parte de una nutrida agenda de trabajo destinada a fortalecer los lazos bilaterales y la cooperación estratégica en el cono sur.
Tensión diplomática por la Ley Malvinas y la firme postura de Santiago Caputo
Previo a su desembarco en la Casa Rosada, Landau mantuvo una reunión de trabajo el pasado jueves con el canciller Pablo Quirno en el Palacio San Martín. Durante una conferencia de prensa posterior, el funcionario estadounidense transmitió que Washington monitorea con atención la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional —conocida como Ley Malvinas—, norma que impone severas sanciones a compañías extranjeras involucradas en la explotación ilícita de recursos en el archipiélago.
Landau expresó la preocupación de su gobierno por los perjuicios que las sanciones podrían acarrear sobre empresas norteamericanas, advirtiendo que no debe confundirse una reforma para agilizar las operaciones de Naciones Unidas con un asunto de fondo particular.
Pese a los rumores sobre una eventual postergación del debate legislativo ante las advertencias internacionales, el asesor presidencial Santiago Caputo descartó de plano cualquier marcha atrás. El influyente colaborador oficialista ratificó que el proyecto sigue siendo una prioridad absoluta para el Poder Ejecutivo al enfatizar que la causa Malvinas resulta sagrada y que la actual gestión defenderá de manera intransigente el patrimonio nacional. El oficialismo mantendrá el impulso a la normativa sin ceder ante condicionamientos externos.
