Un severo diagnóstico sobre el rumbo económico nacional encendió todas las alarmas en el ámbito financiero y social.
Un reconocido especialista del sector bancario lanzó duras críticas contra la estrategia del Poder Ejecutivo para intentar desacelerar los precios a cualquier costo, alertando que la prisa oficial por lograr índices nulos está generando un congelamiento en la actividad real, el consumo y la creación de puestos de trabajo en el mercado interno.
El apuro antiinflacionario y la trampa del estancamiento
El economista y exdirector del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Jorge Carrera, analizó el plan impulsado por el presidente Javier Milei y sostuvo que el mandatario «repite el error» del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. En declaraciones a Splendid AM 990, Carrera recordó que «Sturzenegger cometió el error de prometerle a Macri que iba a bajar la inflación en tres años en vez de ocho que generalmente toma; ahora el apuro de Milei también es un error».
Para el ex funcionario del BCRA, el Gobierno forzó la marcha de forma innecesaria buscando llegar al 0% de inflación a costa de ahogar la economía. En ese sentido, detalló que en la actualidad se combina «una recesión, un control salarial estricto» y un «tipo de cambio controlado por motivos antiinflacionarios», mientras los precios continúan oscilando, por lo que consideró que el equipo económico debió haber aceptado una desaceleración más paulatina sin paralizar el aparato productivo.
La «economía bipolar» que destruye el empleo y la paciencia social
Carrera definió la coyuntura como una «economía bipolar» sostenida por dos dinámicas totalmente contrapuestas. Por un lado, sectores extractivos y primarios como la energía, la minería y el agro impulsan la actividad general permitiendo un promedio ponderado de crecimiento del 1,8%. Sin embargo, advirtió que las industrias orientadas al consumo interno apenas se mueven a un ritmo del 0,5%, siendo precisamente estas ramas manufactureras las que generan el mayor volumen de empleo formal en el país.
Frente a esta parálisis industrial y comercial, el economista se mostró sumamente pesimista respecto al margen de maniobra del Gabinete nacional. «No veo que tengan ningún instrumento ni los puedan usar. Veo al Gobierno trabado en la posibilidad de salir de este estancamiento», sentenció, concluyendo con un firme aviso sobre los riesgos de no actuar a tiempo: «Esperar que se acomode solo va a llevar mucho tiempo, además del impacto político que esto tiene».
