Un giro estratégico busca transformar por completo el primer eslabón de asistencia ciudadana ante hechos críticos o situaciones de extrema tensión.
De cara a jerarquizar una tarea históricamente relegada dentro de las fuerzas de seguridad,se puso en marcha una formación intensiva destinada a dotar a los efectivos de herramientas técnicas y psicológicas vitales para gestionar comunicaciones bajo presión y salvar vidas en minutos contados.
Formación intensiva para operadores y contención de personas alteradas
La Policía del Chubut concretó una capacitación especializada para el personal policial que se desempeña como operador en la central de llamadas de emergencia, una función determinante para coordinar la asistencia inmediata.
El ministro de Seguridad provincial, Héctor Iturrioz, destacó la importancia de profesionalizar esta labor y remarcó que atender una línea de urgencia exige templanza, preparación específica y capacidad de contención. El funcionario explicó que quienes se comunican suelen estar alterados, sumidos en el pánico o enojados, por lo que el operador debe proyectar calma para conducir la conversación: «Si vos no le das una porción de calma, no te va a poder transmitir nada», enfatizó.
Conocimiento del territorio, procedimientos y rechazo al personal civil
A su vez, Iturrioz subrayó que los operadores deben poseer un profundo dominio del mapa urbano, conociendo barrios,calles, jurisdicciones y la dinámica del área de Operaciones para enviar el auxilio adecuado sin demoras. El titular de la cartera de Seguridad defendió firmemente que estas tareas sean cubiertas por uniformados instruidos, advirtiendo que los experimentos realizados en otras jurisdicciones con personal civil arrojaron resultados sumamente negativos.
Con esta formación, el Gobierno chubutense busca optimizar la calidad de los datos recolectados durante la llamada inicial y coordinar de manera más veloz el despliegue de los equipos policiales, sanitarios o de bomberos.
