La provincia de Chubut se encuentra ante una oportunidad histórica e inédita para transformar radicalmente su matriz productiva y reactivar las plantas pesqueras del Valle.
Un exhaustivo análisis industrial y dirigencial reveló que la provincia dispone de una cuota potencial de hasta 19.000 toneladas de merluza común que, de procesarse íntegramente en tierra, generaría un verdadero terremoto laboral positivo con la creación de 1.200 puestos de trabajo directos, inyectando un impulso económico determinante para los municipios de Rawson y Trelew.
Radiografía del impacto laboral: 1.200 puestos directos y desplome de la desocupación
El esquema proyectado contempla un despliegue operativo integral que absorberá mano de obra en diferentes eslabones de la cadena pesquera. En base a un análisis del empresario pesquero Raúl «Tato» Cereseto, la distribución de los empleos directos se estructuraría de la siguiente manera:
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Operarios en planta: Incorporación directa de 1.000 trabajadores en las líneas de fileteado y procesamiento terrestre.
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Trabajadores embarcados: Cerca de 100 marineros integrados a la flota de buques fresqueros.
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Estiba y puerto: 100 estibadores abocados a las tareas operativas de descarga en muelle.
Esta reactivación masiva no solo beneficiará de forma directa a las familias del sector, sino que dinamizará encadenamientos indirectos en áreas clave como logística, transporte, servicios de congelado y mantenimiento industrial. En términos macroeconómicos, la absorción laboral proyectada provocaría una reducción directa en la tasa de desocupación del aglomerado Trelew-Rawson, haciéndola caer del 7,7% actual a un 6,1%, basándose en los indicadores oficiales del INDEC.
Marco legal, cuota pesquera y el consenso para la rentabilidad
La clave de este mega desarrollo radica en la combinación de 12.000 toneladas de la cuota social provincial sumadas a unas 7.000 toneladas vinculadas a la firma Alpesca. Para materializar este objetivo, se promueve la estricta aplicación del marco regulatorio vigente, amparado en el artículo 34 de la Ley de Pesca IX N.º 157, el cual exige priorizar el valor agregado en territorio chubutense e incentiva la operatividad de buques fresqueros con descarga en puertos locales.
Para que este engranaje comience a girar de forma sostenible, se requiere una articulación política y gremial estratégica entre las autoridades de la Secretaría de Pesca, las cámaras empresariales y los sindicatos. El propósito central es fijar condiciones de rentabilidad que aseguren el funcionamiento ininterrumpido de las plantas y devuelvan al procesamiento en tierra el rol protagónico en el litoral patagónico, consolidando una alternativa real de empleo estable y calificado para la región.
