El canciller argentino especuló sobre el margen de maniobra de Luiz Inácio Lula da Silva de cara a la segunda vuelta contra Flávio Bolsonaro. Además, destacó la cercanía de la Casa Rosada con el equipo opositor y ratificó la influencia regional de Javier Milei.
Tras conocerse los resultados del primer turno electoral en Brasil, el canciller argentino, Pablo Quirno, analizó el nuevo mapa político de la región y puso en duda la estrategia a seguir por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El funcionario diplomático remarcó la ventaja obtenida por el candidato del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, y planteó interrogantes sobre el comportamiento de los espacios que quedaron fuera de la definición.
En relación al reparto de apoyos de las fuerzas menores y la correlación de fuerzas en el Congreso de Brasil, el diplomático argentino cuestionó la conveniencia política del oficialismo brasileño:
«Si los candidatos que siguen a los dos primeros son todos favorables a Bolsonaro, ¿le va a regalar el triunfo contundente a Bolsonaro?», planteó el canciller durante una entrevista periodística.
Contacto directo con el búnker opositor y la influencia de Milei
Quirno reveló que el Gobierno argentino mantuvo comunicaciones permanentes con el entorno de Flávio Bolsonaro a lo largo de toda la jornada de votación. Según detalló, el mandatario argentino Javier Milei había manifestado su respaldo al dirigente opositor de manera previa a las comicios, aun cuando los sondeos mostraban tendencias desfavorables:
«Hemos estado hablando durante el día con el comité de campaña, con Flávio, con Eduardo, siguiendo los acontecimientos muy de cerca», contó el ministro.
Asimismo, remarcó que la actitud de Milei responde a una coherencia ideológica: «No es que va y se sube al triunfo de alguien; él va cuando tiene que apoyar a alguien, independientemente de las circunstancias favorables o desfavorables», sostuvo.
Para el titular de la cartera de Exteriores, el avance de las fuerzas conservadoras en Brasil consolida la postura del oficialismo argentino en el exterior:
«Vemos que se ratifica la influencia global del presidente Milei y la influencia regional», afirmó.
En ese marco, el funcionario enumeró una serie de procesos electorales recientes en Bolivia, Chile, Colombia, Perú, Honduras y Costa Rica, sosteniendo que los postulantes afines a la línea de la Casa Rosada obtuvieron victorias electorales: «En los últimos meses, ha habido siete elecciones en la región; todos los candidatos apoyados por el presidente Milei ganaron esas elecciones», aseveró.
Tensión diplomática con Brasilia y relaciones comerciales
El diplomático también abordó el estado del vínculo bilateral con el gobierno de Lula da Silva, afectado tras el retiro del embajador brasileño en Buenos Aires. Quirno calificó esa medida previa como «apresurada y equivocada», aunque insistió en que los canales institucionales no sufrieron interrupciones:
«Siempre hemos dicho que no mezclamos lo que son las diferencias ideológicas políticas con lo que son las definiciones institucionales», aseguró.
Según expuso el canciller, el flujo comercial y la cooperación en materia de defensa continuaron desarrollándose con normalidad, al tiempo que remarcó la expectativa de reestablecer los vínculos formales plenamente. De cara a un eventual triunfo de Flávio Bolsonaro, sostuvo que la coincidencia ideológica potenciaría la integración económica y el dinamismo del Mercosur.
Finalmente, descartó que un fortalecimiento de la derecha brasileña le reste protagonismo internacional a la Argentina:
«Es todo lo contrario. La Argentina, a través de sus ideas de cambio y de su libertad, está siendo el centro del mundo para las inversiones y, teniendo una región con estas ideas de la libertad, hace que toda la región se beneficie. Cuantos más países tengamos en la misma sintonía, es mucho mejor para la región y para el crecimiento argentino», concluyó.
