La carrera hacia las elecciones presidenciales de 2027 ya comenzó a jugarse en los pasillos de la Casa Rosada. Con la mirada puesta en un segundo mandato para Javier Milei.
Dentro del oficialismo libertario se desató un intenso debate sobre cuál es la mejor estrategia para enfrentar al peronismo, la principal fuerza de la oposición. Las posturas encontradas exponen tanto las grandes apuestas como los temores ocultos frente al armado electoral del espacio opositor.
¿Subir al ring a Axel Kicillof?: las dos posturas en la Casa Rosada.
El nudo de la discusión gira en torno a si conviene o no polarizar directamente con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. Las opiniones dentro del Gobierno están fuertemente divididas:
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El sector duro encabezado por Karina Milei y el propio Presidente: Defienden la idea de confrontar cara a cara con el mandatario bonaerense para contrastar los dos modelos de gestión. Apuestan a que la sociedad rechaza el regreso al pasado y señalan que Kicillof tiene un techo electoral acotado.
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Javier Milei suele apodar al gobernador bonaerense como «enano soviético».
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El ministro de Economía, Luis Caputo, lo calificó públicamente como «el anticristo», asegurando durante la Argentina Week en París que «la mayoría de la gente nunca votará para volver al infierno».
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Cerca de la secretaria general de la Presidencia sostienen enfáticamente: «La gente no vota para atrás».
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La postura pragmática de otros despachos oficiales: Advierten que elevar la figura de Kicillof podría ser un error táctico peligroso, ya que es el dirigente opositor con mayor intención de voto.
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Proponen dividir a la oposición: «No nos sirve polarizar con nadie. Tenemos que fragmentar y generar los incentivos para que el peronismo vaya dividido», argumentan desde el despacho presidencial.
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Los números que preocupan a La Libertad Avanza y el fantasma del frente anti-Milei.
Los temores de este segundo sector no son infundados. El replanteo de la estrategia coincide con un contexto de creciente rechazo a la gestión nacional. De acuerdo con un reciente estudio de la consultora Poliarquía, la valoración negativa de Javier Milei trepó al 52% (tres puntos más que en agosto), mientras que su imagen positiva se ubicó en un 31%.
En este escenario, el avance de un frente amplio «anti Milei» articulado por Axel Kicillof amenaza con aglutinar a un universo electoral más vasto que complique las aspiraciones libertarias de cara a 2027. Pese a estos reparos, en Balcarce 50 muchos ya anticipan una campaña inevitablemente polarizada, donde el peronismo buscará congregar al arco de centro a izquierda para chocar directamente contra el bloque de centro a derecha liderado por el presidente Milei.
