En un escenario internacional convulsionado y a pocas semanas de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, el presidente Donald Trump concretó un drástico cambio de rumbo que sacude la diplomacia global.
Mientras el Gobierno estadounidense resolvió flexibilizar sanciones clave a la petrolera rusa Lukoil para contener la disparada en el precio de los combustibles, el mandatario republicano disparó durísimas críticas contra el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, asegurando que «no es un buen tipo con el que debamos tratar» y dinamitando la relación entre Washington y Kiev.
Alivio a petrolera rusa y el impacto directo en el bolsillo estadounidense
De acuerdo con la información dada a conocer por el medio [Noticias Argentinas# ¡Giro geopolítico! Trump se acerca a Putin y destroza a Zelenski
Un cimbronazo de escala global sacude al tablero internacional a un mes de las elecciones legislativas de mitad de mandato en los Estados Unidos. En una maniobra de alto impacto, la administración de Donald Trump volvió a suspender de manera parcial las sanciones contra la petrolera rusa Lukoil y lanzó durísimas acusaciones contra el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, exponiendo una fractura que parece no tener retorno y acercando posiciones con Moscú.
Alivio a petrolera rusa por el gasoil y duras críticas de Trump a Kiev
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro estadounidense extendió hasta el 24 de abril de 2027 la exención que permite a la compañía rusa Lukoil abastecer a sus más de 200 estaciones de servicio en Estados Unidos, además de sus refinerías en Rumania y Bulgaria y el yacimiento de West Qurna 2 en Irak. Esta segunda prórroga se concretó tras un acuerdo entre Washington y Moscú para garantizar el suministro de gasoil en el mercado mundial, un combustible vital golpeado por la crisis en Irán y cuyos valores superaron los 6,50 dólares por galón.
Paralelamente, la tensión política escaló tras recientes declaraciones públicas del presidente Donald Trump en las que cargó severamente contra Zelenski: «No soy muy partidario de Zelenski. Han destruido ese país. Él no quiere llegar a un acuerdo. Dice que quiere negociar, pero no es así», disparó el mandatario republicano, calificando además como «una vergüenza» los ataques ucranianos contra las refinerías rusas y asegurando que le resulta más complejo tratar con el líder de Kiev que con Vladímir Putin.
Zelenski busca refugio en la Unión Europea ante el abandono de EE.UU.
Frente a la pérdida del respaldo directo de Washington, Zelenski se trasladó a Bruselas para reunirse con el jefe de la OTAN, Mark Rutte, e integrarse a la cumbre de la Unión Europea. Tras lamentar que Ucrania está perdiendo a un aliado histórico, el líder ucraniano justificó las incursiones contra objetivos energéticos rusos al señalar que Moscú no respetó el cese al fuego en infraestructuras clave propuesto por la Casa Blanca.
Por su parte, los principales dirigentes del bloque comunitario —encabezados por António Costa y Ursula von der Leyen— ratificaron el apoyo financiero, bélico y el avance para la adhesión de Kiev a la UE, mientras avanzan en un 22º paquete de sanciones contra la Federación Rusa. Sin embargo, diplomáticos europeos como Kaja Kallas reconocieron las serias dificultades para cubrir la brecha tecnológica y de defensa que deja el alejamiento norteamericano, especialmente en servicios estratégicos como la red satelital Starlink.
