La expectativa por la histórica e inminente llegada del Papa León XIV a la Argentina ya paraliza al país y comienza a medirse en números impactantes.
A menos de un mes de su desembarco oficial programado para el próximo mes de noviembre, una multitud sin precedentes se prepara para salir a las calles a recibir al Sumo Pontífice, en un acontecimiento que promete paralizar la agenda social, política y religiosa nacional.
Más de cinco millones de argentinos afirman que irán a ver a León XIV
Los datos surgen de la Encuesta Nacional sobre Religión Vivida (ENReVi 2026), la cual reveló que el 16,5 por ciento de los adultos en Argentina tiene la firme intención de asistir a los encuentros con el Sumo Pontífice durante su gira. Esta cifra representa a más de cinco millones de personas listas para movilizarse.
El informe detalla que un 34 por ciento de los consultados aún se encuentra indeciso sobre su asistencia, mientras que un 49,5 por ciento confirmó que no tiene previsto concurrir a los actos.
Entre el grupo que manifestó una clara intención de dar el presente, el 77 por ciento se identifica como católico y un sorprendente 11 por ciento pertenece al ámbito evangélico. Asimismo, la predisposición a concurrir registra sus picos más altos en los sectores socioeconómicos bajos, donde alcanza un 18,4 por ciento.
Radiografía del estudio y las marcadas grietas políticas ante la fe
El riguroso relevamiento de la ENReVi 2026 fue desarrollado en conjunto por prestigiosos investigadores de la Universidad Católica de Córdoba, el Boston College y la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA), con trabajo de campo ejecutado por la consultora Zuban Córdoba y Asociados. La muestra abarcó 2.414 casos observados y 2.092 ponderados distribuídos en las 24 jurisdicciones del territorio nacional entre el 27 de agosto y el 7 de septiembre.
En relación a la coyuntura política, el informe detectó matices relevantes: la intención de ir a ver al Papa es sensiblemente menor entre los adherentes a La Libertad Avanza (LLA) y los espacios de izquierda, en comparación con la adhesión mostrada por simpatizantes del peronismo, el kirchnerismo y el PRO (si bien el documento difundido no detalló las cifras exactas por espacio).
El contexto de la visita también está marcado por demandas sociales profundas, como el pedido formal de familiares de víctimas de la inseguridad que exigen ser recibidos por León XIV, al tiempo que el Gobierno ya trabaja en la confirmación de los feriados correspondientes y en nuevas designaciones organizativas para garantizar la logística del evento.
Fuerte respaldo popular a las posturas económicas y sociales de León XIV
La investigación también consultó a la sociedad sobre dos ejes discursivos centrales promovidos por el Papa. Los resultados reflejaron un contundente consenso: el 75,2 por ciento se mostró a favor de exigir un estricto control público sobre la inteligencia artificial para prevenir la desinformación y la vigilancia masiva.
Por otra parte, un 77,4 por ciento coincidió plenamente con la postura de que bienes esenciales como el agua, los alimentos y los servicios de salud deben quedar absolutamente fuera de la especulación financiera. Incluso entre los votantes e identificados con La Libertad Avanza, el respaldo a ambas banderas pontificias superó holgadamente el 60 por ciento.
Revolución espiritual: rezos diarios y una fuerte caída del catolicismo tradicional
Más allá del impacto directo del viaje papal, el estudio trazó un mapa actualizado sobre la espiritualidad de los argentinos. Un abrumador 95,2 por ciento de los encuestados reconoció haber realizado al menos una práctica religiosa durante el último año, frente a apenas un 4,8 por ciento que afirmó no haber realizado ninguna. La acción de rezar u orar encabezó la lista con un 76 por ciento de menciones, y un 60,3 por ciento aseguró hacerlo con frecuencia diaria o al menos una vez por semana.
Sin embargo, los datos reflejan un cambio estructural en las creencias: aunque el 78 por ciento de la población fue criada bajo la fe católica, hoy solo el 60,2 por ciento se reconoce como tal. En contrapartida, el segmento de personas sin filiación religiosa experimentó un salto drástico, pasando del 5,8 por ciento en la infancia al 19,3 por ciento en la actualidad.
