En una apuesta de dimensiones gigantescas para sostener la acelerada expansión no convencional en la Patagonia, la principal petrolera del país puso en marcha una millonaria reestructuración de sus cadenas de suministro.
Con el objetivo de garantizar los insumos indispensables para la fractura hidráulica y evitar un colapso en la infraestructura vial nacional, la compañía estatal logró un hito histórico en el transporte masivo de materiales estratégicos hacia los yacimientos estelares de la Cuenca Neuquina.
Del tren de Entre Ríos a Mendoza hasta el polo petrolero del norte
YPF ya implementó un sistema de transporte ferroviario que moviliza hasta un millón de toneladas de arena por año destinadas a Vaca Muerta. El CEO de la compañía, Horacio Marín, reveló en entrevista con EnergíaON que la petrolera tiene bajo contrato la totalidad de la capacidad de transporte de este convoy, cuya logística se puso en marcha en marzo pasado. La traza inicia en San Nicolás (límite entre Entre Ríos y Buenos Aires), recorre vías hasta Palmira en Mendoza y finaliza su trayecto en camión hasta Neuquén.
A pesar de sumar unos 400 kilómetros adicionales en comparación con el trayecto directo por carretera, el costo por tonelada se mantiene equivalente, un factor determinante considerando que el flete representa cerca del 60% del costo final del insumo (alcanzando unos 70 dólares por tonelada en camión). Esta segunda vía de abastecimiento ingresa a suelo neuquino por Rincón de los Sauces, oxigenando el tránsito y beneficiando directamente al «Polo Norte» shale, donde operadoras como YPF, Chevron, Pluspetrol y Tecpetrol aceleran sus proyectos de extracción de crudo.
Proyectan dos vías fluviales con barcazas para evitar cuellos de botella
El millón de toneladas anuales transportado por tren equivale apenas a un tercio de los requerimientos actuales de YPF, que el año pasado inyectó 2,6 millones de toneladas y planea escalar a 3 millones durante este año. A nivel general en Vaca Muerta, la Secretaría de Energía de la Nación contabilizó un consumo de 5 millones de toneladas el año anterior y proyecta 7 millones para el presente ejercicio. Ante un salto de escala que prevé duplicar las perforaciones anuales de 500 a 1.000 pozos, la demanda global de arena podría dispararse a 14 millones de toneladas anuales, lo que provocaría un colapso total si se mantuviese únicamente el transporte por camiones.
Frente a esta amenaza logística, el titular de YPF anticipó que la empresa evalúa licitaciones para sumar dos alternativas fluviales y marítimas mediante el uso de barcazas, con rutas trazadas hacia Bahía Blanca y San Antonio Oeste para luego completar el trayecto por vía terrestre. Con el camión, el tren y los dos proyectos navales, la firma busca operar con cuatro alternativas simultáneas para descomprimir definitivamente las rutas argentinas.
