Alertaron sobre el accionar de un creador de contenidos que habría pescado en áreas protegidas destinadas al turismo submarino, pese a las advertencias y denuncias realizadas ante Prefectura.
La difusión en redes de capturas realizadas en el Parque Submarino de Puerto Madryn despertó la indignación de operadores de buceo por las consecuencias que ello implica para el ambiente. El episodio, calificado irónicamente como el caso del influencer «depredador”, tuvo como protagonista al usuario de Instagram “Aventuras en el Destructor”, un hombre que recorre distintos puntos de la costa patagónica a bordo de una camioneta tipo motorhome y que fue señalado por realizar pesca en parques submarinos donde la extracción de fauna está prohibida.
En base a lo que denunciaron desde el sector del buceo, el accionar se produjo en sitios especialmente creados para el turismo subacuático, como naufragios y arrecifes artificiales que funcionan como ecosistemas protegidos. “Son áreas pensadas para el disfrute de buzos y amantes del mar, donde justamente no debe haber intervención humana en cuanto a la extracción de especies”, explicó Carolina Larracoechea, secretaria de la Asociación de Operadoras de Buceo. De acuerdo con Canal 12.
La referente aseguró a Canal 12 que el individuo fue advertido en reiteradas oportunidades por colegas de buceo y de avistaje de delfines sobre la prohibición de pescar en esos espacios. “Se notificó a Prefectura Naval Argentina y, aun así, continuó pescando durante todo el día en distintos naufragios. Luego vimos en redes publicaciones donde exhibía especies como meros y salmones”, relató. Al momento de realizarse esta nota, el reel de la polémica ya no se encontraba disponible en la cuenta.
La referente de la Asociación sostuvo que el caso no es aislado. “También hay personas locales que han sido denunciadas en varias oportunidades. Prefectura las ha retirado de los sitios en algunas ocasiones, pero el problema persiste”, indicaron. Larracoechea comparó la situación con “ir a un parque nacional a cazar fauna protegida”. “El mar es de todos, sí, pero justamente por eso hay que respetar las normas y los espacios destinados a la conservación”.
Además del impacto ambiental, existen riesgos para la seguridad. La pesca con líneas, anzuelos y espineles en zonas de buceo deja restos enganchados en cabos y estructuras, lo que puede provocar lesiones a buzos. “Encontramos anzuelos en las líneas de descenso y tendales de varios metros dentro de los arrecifes. No beneficia al turismo ni al ecosistema”, sostuvo la dirigente.




