El Gobierno nacional modificó el régimen de importación de vehículos eléctricos, híbridos y de motorización alternativa, incorporando nuevas herramientas para evitar la pérdida de cupos y facilitar el ingreso de unidades al país
La actualización normativa permite que los cupos no utilizados durante el año puedan trasladarse al período siguiente, algo que antes no estaba permitido. Con este cambio, las empresas ganan previsibilidad y se evita que autorizaciones ya otorgadas queden sin efecto por demoras ajenas a los importadores.
Además, se habilita la posibilidad de solicitar prórrogas para completar la nacionalización de los vehículos cuando existan demoras logísticas, aduaneras o de producción.
Resolución oficial y nuevos criterios de asignación
Las modificaciones quedaron formalizadas mediante la Resolución 22/2026 de la Secretaría de Industria y Comercio, publicada en el Boletín Oficial. La Dirección Nacional de Gestión de Política Industrial será la encargada de administrar los cupos, realizar convocatorias y reasignar cantidades no utilizadas.
Entre los criterios de asignación se considerarán el mes estimado de nacionalización, el menor precio ofrecido y otros parámetros técnicos que permitan priorizar proyectos viables y con menor impacto en los precios finales.
Beneficios arancelarios y alcance del régimen
El esquema mantiene uno de sus incentivos más importantes:
- 0% de Derecho de Importación Extrazona (D.I.E.) para vehículos con valor FOB menor a 16.000 dólares.
La medida abarca vehículos eléctricos, híbridos y de celdas de combustible, con una vigencia de cinco años y un límite máximo de 50.000 unidades anuales para todo el mercado.
Adelantos, prórrogas y controles
La normativa permite adelantar el ingreso de unidades respecto de la fecha prevista, pero no retrasarlo sin autorización. Para obtener una prórroga, las empresas deberán demostrar que las demoras no responden a decisiones comerciales propias.
Cada caso será evaluado por el área técnica correspondiente, que deberá validar la documentación presentada, según LA17.
Con estas modificaciones, el Gobierno busca otorgar mayor flexibilidad administrativa, evitar cuellos de botella y mejorar la ejecución de una política que combina incentivos arancelarios con control estatal. La Secretaría de Industria y Comercio seguirá de cerca la implementación del nuevo esquema.




