Ziliotto valoró que Milei escuche el reclamo por la emergencia ígnea.
La decisión de la Casa Rosada de intervenir formalmente ante la crisis ambiental que azota a la Patagonia y la región pampeana ha generado repercusiones políticas positivas.
Tras semanas de incertidumbre y una creciente presión por parte de los mandatarios regionales, la declaración de emergencia por parte del Ejecutivo nacional representa un cambio de rumbo en la gestión de la catástrofe. El reconocimiento oficial de la gravedad de la situación permitirá habilitar mecanismos de asistencia que resultan críticos para frenar el avance de las llamas sobre el patrimonio natural y las zonas productivas.
Un giro esperado en la gestión federal de incendios
El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, fue uno de los primeros en reaccionar ante la noticia, destacando el hecho de que el Gobierno central haya modificado su postura inicial.
Según Diario Textual, el mandatario pampeano celebró que se haya «escuchado» la demanda de las provincias afectadas, en un contexto donde el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) venía sufriendo un marcado desfinanciamiento. Para Ziliotto, este paso es fundamental para asegurar que los brigadistas, municipios y pobladores cuenten con el respaldo necesario para defender su tierra y su sustento diario frente a la furia de los incendios.
Recursos económicos y logísticos mediante DNU
La medida se formalizó a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que alcanza a Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa. Esta herramienta jurídica es la respuesta directa al impacto devastador del fuego, que según las últimas estimaciones ya ha consumido aproximadamente 250 mil hectáreas en toda la región.
El acompañamiento nacional prometido incluirá no solo recursos económicos para los operativos de extinción, sino también una mayor coordinación logística para el despliegue de medios aéreos y terrestres, elementos que resultan vitales dado que la capacidad de respuesta de las provincias se encontraba al límite.
El compromiso con la protección del patrimonio natural
El respaldo federal llega en un momento bisagra, permitiendo proyectar una defensa más sólida de los ecosistemas locales y la infraestructura rural. El gobernador Ziliotto enfatizó mediante sus canales oficiales que la protección del patrimonio natural debe ser una política de Estado que trascienda las diferencias políticas.
Mientras los focos activos continúan representando una amenaza, la declaración de emergencia ígnea abre una nueva etapa de trabajo conjunto entre Nación y las provincias para mitigar los daños y planificar la recuperación de las miles de hectáreas reducidas a cenizas durante este verano.




