La expresidenta Cristina Kirchner estuvo rodeada de dirigentes y militantes a su salida hacia los tribunales de Comodoro Py por la causa Cuadernos.
En una jornada marcada por un fuerte operativo de seguridad y una movilización militante en las inmediaciones de Retiro, la expresidenta Cristina Kirchner se presentó este martes ante el Tribunal Oral Federal N°7. El motivo de su comparecencia fue la ronda de declaraciones indagatorias en el marco de la causa denominada «Cuadernos de las Coimas», que investiga un presunto circuito de sobornos en la obra pública. Durante aproximadamente 45 minutos, la exmandataria enfrentó los cargos de liderar una asociación ilícita dedicada a la recaudación de fondos ilegales.
La audiencia, que inició puntualmente a las 9:00 horas, puso nuevamente en el foco público las anotaciones del exchofer Oscar Centeno y los testimonios de empresarios arrepentidos. Según Infobae, la exjefa de Estado no estuvo sola en este proceso judicial, ya que una nutrida comitiva de referentes del peronismo y el kirchnerismo se hizo presente en los tribunales para manifestar su apoyo político. El expediente involucra a más de treinta imputados, entre los que destacan figuras de su antigua gestión y empresarios de la construcción.
El entorno político: quiénes escoltaron a la expresidenta
La llegada de Cristina Kirchner a Comodoro Py 2000 reflejó la vigencia de su liderazgo dentro de un sector del arco político nacional. Entre los dirigentes que la acompañaron se destacaron figuras parlamentarias y territoriales de peso. Se pudo ver a Germán Martínez, jefe de la bancada peronista en la Cámara de Diputados, y al exsenador Oscar Parrilli, uno de sus colaboradores más estrechos.
Asimismo, el respaldo de los intendentes del conurbano bonaerense fue notorio con la presencia de Mayra Mendoza (Quilmes) y Mariel Fernández (Moreno). El grupo de apoyo se completó con figuras de confianza como el senador Eduardo “Wado” de Pedro, Anabel Fernández Sagasti y el diputado Eduardo Valdés. Este despliegue buscó contrarrestar el impacto mediático de las acusaciones que pesan sobre la exmandataria en un juicio presidido por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli.
Frialdad con De Vido y gestos de cortesía con Baratta
Más allá de la presencia de sus aliados, la jornada dejó entrever las profundas fracturas internas que dejó el paso del tiempo en el antiguo gabinete kirchnerista. Un momento que captó la atención de los presentes fue el ingreso de la expresidenta a la sala de audiencias, donde se evidenció que la relación con Julio De Vido, exministro de Planificación Federal, está completamente rota.
Mientras que Cristina Kirchner saludó cordialmente con un apretón de manos a Roberto Baratta, evitó de manera tajante cualquier tipo de contacto visual o saludo con De Vido, con quien compartió los doce años de gestión gubernamental. Este distanciamiento público reafirma que el vínculo entre ambos no tiene retorno, incluso compartiendo el banquillo de los acusados. Al finalizar, la exmandataria se retiró hacia su departamento en la calle San José 1111, mientras la militancia continuaba congregada en las afueras de la sede judicial.




