Escándalo de propaganda: actriz argentina denuncia manipulación en campaña del régimen venezolano.
La actriz y periodista argentina Camila Arena rompió el silencio tras verse involucrada en una red de desinformación diseñada para favorecer la imagen de Delcy Rodríguez y el gobierno venezolano. A través de sus redes sociales, Arena denunció haber sido víctima de una «estafa profesional», asegurando que su imagen fue editada y utilizada sin su consentimiento para simular reportajes periodísticos en una campaña de propaganda política.
“Fui editada, fui estafada”, sentenció la joven, quien explicó que fue contratada de palabra para un trabajo actoral freelance que le fue presentado como un proyecto piloto sin fines políticos.
El «modus operandi»: actuación convertida en «fake news»
La investigación, revelada inicialmente por el portal Cazadores de Fake News, detalló que la campaña —denominada “Hispan Online”— operó a través de una estructura de 30 canales de YouTube y redes sociales. La estrategia consistía en contratar actores reales (principalmente argentinos) para grabar frases fragmentadas que luego eran ensambladas mediante edición para que parecieran presentadores de noticias internacionales.
Para otorgar una falsa sensación de legitimidad, los videos mezclaban:
- Contenido manipulado: Actores simulando ser periodistas de distintos países.
- Uso ilícito de medios: Fragmentos de noticias de medios reconocidos como Infobae y Reuters para validar narrativas oficialistas.
- Publicidad paga: Los videos no eran orgánicos, sino anuncios pautados que alcanzaron más de 47,5 millones de visualizaciones dirigidas al público venezolano.
Arena subrayó su preocupación por el impacto de estas piezas en Venezuela: “Lo que más me duele es pensar que si a alguien le llegó esta publicidad y no tiene otro medio con qué contrarrestar esa información, piense que esto es verídico”.
Desmentida rotunda y postura política
Camila Arena, quien estudió periodismo en Chile y ha manifestado históricamente su interés por la causa democrática venezolana, fue tajante al desmarcarse del contenido de los videos. “No estoy a favor del régimen y estoy del lado contrario a Delcy Rodríguez y todo lo que representan”, afirmó.
La actriz aclaró que su labor profesional actual se centra en el marketing y que este episodio le deja una dura lección sobre la informalidad laboral y el peligro de las producciones sin contrato escrito. Según la investigación, la pauta publicitaria fue gestionada por la firma F. G. Medios SA, mientras que la producción se atribuye a la agencia de marketing político QSocial, aunque sus directivos han negado vinculación tras el estallido del escándalo.
Una red de influencia bajo la lupa
La operación «Hispan Online» es un ejemplo sofisticado de las nuevas guerras de información, donde se utiliza el talento actoral y la identidad visual de medios prestigiosos para construir realidades paralelas. En el caso de Arena, la edición la hacía aparecer como una cronista presentando titulares favorables a la gestión de Rodríguez, una narrativa que la actriz calificó como diametralmente opuesta a sus convicciones personales.
“Me tengo que quedar con la tranquilidad de que soy buena persona y profesional. Sé mis valores y sé en lo que creo”, concluyó Arena, reafirmando que continuará defendiendo su integridad frente a lo que considera una burda manipulación de su identidad.




