Donald Trump rechaza el alto el fuego en Irán: «Estamos destruyendo al otro bando».
En una contundente declaración desde la Casa Blanca, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, descartó este viernes cualquier posibilidad de negociar un cese de hostilidades en el conflicto con Irán. Flanqueado por el secretario de Estado, Marco Rubio, el mandatario aseguró que la ofensiva militar ha diezmado las capacidades operativas del régimen persa, dejando al país sin fuerza aérea ni armada funcional.
“No quiero hacer un alto el fuego. Tú no haces un alto el fuego cuando estás literalmente destruyendo al otro bando”, sentenció Trump ante los medios antes de partir hacia Florida. Según el jefe de Estado, la cúpula dirigente iraní ha sido eliminada «en todos los niveles», calificando a las autoridades de ese país como «matones y animales».
Duras críticas a la OTAN por el Estrecho de Ormuz
Uno de los puntos más álgidos de la conferencia fue el reclamo de Trump hacia sus aliados internacionales, especialmente a los miembros de la OTAN y a China, por la falta de apoyo en el desbloqueo del Estrecho de Ormuz. Este paso marítimo, vital para el tránsito de una quinta parte del petróleo mundial, permanece bajo tensión, aunque el presidente confía en que se reabrirá «por sí solo».
Trump acusó a la OTAN de haber «decadido» y de no tener el «coraje» para intervenir en una maniobra que calificó como militarmente «sencilla» pero que requiere un volumen de barcos que los aliados se niegan a aportar. “Obtienen gran parte de su energía del estrecho, pero no han hecho nada. Muchos congresistas están muy molestos con esta inacción”, subrayó.
El impacto en los mercados y la postura de EE. UU.
Mientras la guerra en Irán continúa impactando en indicadores globales —como la reciente volatilidad en el precio del oro y el petróleo por encima de los u$s100—, la Casa Blanca mantiene una postura de fuerza máxima. El mandatario reiteró que las fuerzas estadounidenses han golpeado al régimen iraní con una dureza sin precedentes, justificando la continuidad de las acciones militares ante las recientes ejecuciones de manifestantes por parte de Teherán.
Para Trump, la resolución del conflicto no vendrá a través de la diplomacia tradicional, sino mediante la consolidación de la superioridad militar en el terreno, una posición que profundiza la brecha con los aliados europeos que abogan por una desescalada en la región.




