La economía argentina creció 4,4 % en 2025, pero perdió fuerza en el último trimestre.
El Producto Interno Bruto (PIB) de Argentina cerró el año 2025 con una recuperación consolidada del 4,4 %, revirtiendo la caída del 1,3 % registrada en 2024. Según el último informe del Indec, esta cifra representa la mayor tasa de crecimiento desde 2022. Sin embargo, los datos del cuarto trimestre encienden luces amarillas: la actividad avanzó apenas un 0,6 % respecto al trimestre anterior, evidenciando un marcado agotamiento del impulso económico inicial.
Durante la primera mitad de 2025, el país vivió una primavera económica con expansiones interanuales que superaron el 6 %. No obstante, el segundo semestre estuvo marcado por tensiones cambiarias, la incertidumbre política de las elecciones legislativas de octubre y la pérdida del poder adquisitivo de los hogares, factores que frenaron el ritmo de crecimiento hacia el cierre del año.
Sectores ganadores y el estancamiento industrial
El balance anual muestra que 12 de los 16 sectores económicos finalizaron en terreno positivo. El podio del crecimiento fue liderado por:
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Actividad financiera: +24,7 %
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Minería: +8 %
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Agricultura: +6,2 %
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Construcción: +4,3 %
En la otra vereda, la pesca sufrió un desplome del 15,2 %, mientras que la industria, motor clave del empleo, mostró signos de estancamiento con un alza marginal de apenas el 0,8 %.
Consumo e inversión: señales mixtas al cierre del año
En el acumulado anual, la demanda global avanzó un 8,9 %, impulsada por un salto del 27 % en las importaciones y un crecimiento del 7,9 % en el consumo privado. Sin embargo, la foto del cuarto trimestre es más austera: la inversión (formación bruta de capital fijo) cayó un 2,8 % y el consumo público retrocedió un 1 % en comparación con el tercer trimestre.
Estas cifras reflejan el impacto de la política económica actual, donde la oferta global se expandió un 8,8 % anual, pero el consumo público se mantuvo prácticamente congelado con un avance de apenas el 0,2 %.
Perspectivas para 2026: ¿Hacia un crecimiento del 3,4 %?
Para el año en curso, el consenso de economistas consultados por el Banco Central proyecta un crecimiento del 3,4 %. No obstante, el inicio de 2026 está marcado por el sesgo contractivo de la política monetaria del gobierno de Javier Milei, lo que genera dudas sobre la velocidad de la recuperación del crédito.
Desde el sector privado, consultoras como el Banco CMF señalan que, si bien el sector exportador y la inversión extranjera seguirán traccionando, el equipo económico podría verse obligado a moderar la dureza monetaria para evitar que la actividad se estanque definitivamente.




