Bajo el lema #Abandonados, docentes, padres y alumnos denuncian que el Ministerio de Educación les exige presencialidad plena a pesar de que el edificio no cuenta con calefacción en medio de las bajas temperaturas patagónicas.
CHOLILA (Chubut). – La situación en la Escuela N° 80 de Cholila ha llegado a un punto de quiebre. En las últimas horas, una fuerte campaña de visibilización comenzó a circular por redes sociales y servicios de mensajería, exponiendo la precaria realidad de una institución que, literalmente, se encuentra «congelada».
El frío como obstáculo para el derecho a aprender

La denuncia es contundente: el establecimiento no tiene servicio de gas. En una zona donde el invierno y las bajas temperaturas no dan tregua, la falta de calefacción no es solo un problema de infraestructura, sino un riesgo directo para la salud de los alumnos, auxiliares y el cuerpo docente.
»Docentes, auxiliares y alumnos padecen el frío y sus consecuencias», reza uno de los carteles de la protesta que encabeza la movilización virtual.
Una exigencia «a cualquier costo»
El conflicto se agrava por la postura oficial. Según denuncian los integrantes de la comunidad educativa, el Ministerio de Educación mantiene la orden de dictar clases con «horario completo», sin contemplar las condiciones edilicias.
»Nos exigen arrancar las clases como sea, sin importarles en qué estado estamos», sostienen desde el entorno escolar. La consigna es clara: no se trata de una negativa a trabajar, sino de la imposibilidad de hacerlo en un ambiente que no cumple con las condiciones básicas de habitabilidad.
Los puntos clave del reclamo:
Restauración inmediata del gas: Es el pedido central para garantizar condiciones dignas.
Respeto a los derechos del niño: Los padres enfatizan que obligar a los menores a estar en aulas gélidas vulnera sus derechos fundamentales.
Infraestructura escolar: Denuncian años de desidia y falta de mantenimiento estructural en el edificio.




