Inseguridad en la cuenca: nuevo robo de cables en yacimientos petroleros.
Un nuevo golpe al tendido eléctrico de la industria hidrocarburífera volvió a encender las alarmas en Comodoro Rivadavia. El hecho, detectado en las últimas horas, no solo implicó el robo de material valioso, sino también una destrucción deliberada de infraestructura crítica, evidenciando una logística delictiva cada vez más sofisticada y agresiva en la región.
Infraestructura derribada y maniobras interrumpidas
El episodio tuvo lugar en la jurisdicción de la Comisaría Mosconi, donde los delincuentes no se limitaron a cortar el cableado, sino que derribaron varios postes del tendido eléctrico para facilitar la extracción del cobre. Según informaron las autoridades, en el sitio se halló un rollo de cable de gran tamaño ya preparado para ser cargado, lo que sugiere que los malvivientes debieron huir antes de completar el traslado.
La magnitud del daño indica que no se trata de un hecho improvisado. El derribo de postes requiere herramientas y conocimientos específicos, lo que refuerza la hipótesis de que operan bandas organizadas con capacidad para movilizar grandes volúmenes de metal. Personal de Criminalística trabajó durante la madrugada en el lugar para levantar rastros y avanzar en la identificación de los responsables.
El enigma de la comercialización ilegal
A pesar de los esfuerzos de las operadoras petroleras, que han reforzado el monitoreo y los patrullajes preventivos, la reiteración de estos robos pone en duda la eficacia de los controles sobre el destino final del material. Especialistas del sector advierten que es imposible procesar y vender tales cantidades de cobre sin una estructura de comercialización ilegal consolidada.
“Resulta difícil explicar cómo grandes volúmenes pueden ser procesados, transportados y vendidos sin algún grado de inserción en circuitos ilegales”, señalaron fuentes vinculadas a la investigación. La sospecha recae sobre la falta de fiscalización en desarmaderos y centros de acopio que podrían estar funcionando como «pantalla» para el ingreso de material robado al mercado formal.
Impacto en la producción y riesgos operativos
Más allá del valor económico del cobre sustraído, el verdadero perjuicio radica en el daño a la infraestructura. La caída de postes y la interrupción del suministro eléctrico en los yacimientos genera:
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Pérdidas económicas: Por la reposición de materiales y horas hombre de reparación.
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Riesgos operativos: La falta de energía puede paralizar pozos y afectar la seguridad de los yacimientos.
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Vulnerabilidad estratégica: El ataque a instalaciones clave pone en riesgo la estabilidad de la producción en la cuenca del Golfo San Jorge.
La Justicia busca ahora determinar si existen cámaras de seguridad o testigos que permitan rastrear los vehículos utilizados en este último ataque, en un intento por frenar un delito que se ha vuelto una constante en la periferia de la ciudad petrolera.
