Clamor en las calles de Comodoro: multitudinaria marcha a un mes del crimen de Ángel.
A un mes del brutal asesinato de Ángel Nicolás López, el niño de 4 años que falleció producto de múltiples traumatismos, la ciudad de Comodoro Rivadavia se volcó masivamente a las calles. La movilización, cargada de dolor e indignación, unificó a vecinos, familiares y organizaciones sociales bajo un solo pedido: justicia absoluta y castigo para todos los responsables, tanto directos como institucionales.
El desgarrador testimonio de su familia de crianza
Uno de los momentos más sensibles de la jornada fue protagonizado por Lorena Andrade, la «mamá del corazón» de Ángel, quien cuidó del pequeño antes de que la Justicia decidiera restituirlo a su madre biológica. Conmovida, Andrade apuntó contra la cadena de negligencias que permitió el trágico desenlace.
“La sangre de Ángel también está en manos de quienes debían protegerlo y no lo hicieron”, sentenció ante la prensa. En un relato que quebró a los presentes, Lorena expresó el vacío irreparable que dejó el niño: “A mí nadie me va a devolver a Ángel. No lo voy a poder llevar más al jardín, ni a la plaza… lo condenaron a morir”. Por el hecho, se encuentran con prisión preventiva la madre, Mariela Beatriz Altamirano, y su pareja, Michael Kevin González.
Críticas al sistema de protección de niñez
La marcha no solo fue un reclamo contra los acusados del homicidio, sino también una fuerte interpelación a los organismos que intervinieron en la vida del menor. Los manifestantes insistieron en la necesidad de revisar los protocolos de los juzgados de familia y las asesorías de menores, señalando que muchas veces las decisiones se toman «a la ligera» sin medir las consecuencias fatales.
“Este tipo de casos tiene que hacer que quienes toman decisiones lo hagan con más responsabilidad”, sostuvo una vecina durante la movilización. El sentimiento generalizado entre los asistentes es que el sistema falló al ignorar las alertas previas de maltrato y al desarraigar al niño de su entorno seguro para entregarlo a quienes finalmente terminaron con su vida.
Un pedido de perpetua y el compromiso social
La querella, representada por el abogado Roberto Castillo, ya adelantó que solicitará la pena de prisión perpetua para ambos detenidos. Mientras tanto, la sociedad de Comodoro Rivadavia dejó en claro que no permitirá que el caso caiga en el olvido. La jornada cerró con un mensaje de unidad: que la muerte de Ángel sirva para transformar las políticas de protección infantil y para que el sistema judicial actúe con celeridad y rigor.
La movilización de este miércoles marca un hito en el reclamo social de la ciudad, demostrando que el impacto por el crimen del pequeño de 4 años sigue siendo una herida abierta que solo comenzará a sanar con una sentencia ejemplar.
